Me gustan los valientes, pero no basta manejar bien la espada, ¡también hay que saber a quién se hiere!
Y muchas veces hay más valor en abstenerse y seguir adelante, a fin de reservarse para un enemigo más digno.
Este personaje se presenta como si no hubiera destruido al país, orondo, cínico con las vergüenzas del Aifa y el tren maya detrás y las corruptelas de sus hijos y sus colaboradores sobre sus hombros. Es un sinvergüenza, confiado en la impunidad que le confiere el gob actual.