Nadie te preparo para lo que tuviste que pasar, no había forma que estuvieras preparado para eso, y aún así lo manejaste con gracia e hiciste lo mejor que pudiste, y con eso basta…
Y así es como la madre ARRUINA el cumpleaños de su hijo.
Qué pinches ganas de arruinarle el día al cumpleañero, humillándolo con su naquez de empujarlo al pastel.
Y el morrito se veía contento. Qué bueno que se puso así.