Ay, cielo. Pero no te sientes en el suelo.
—Le señala una mesita con unas sillitas para que se siente mientras ella prepara café.—
Para lo que necesites, Ted. ¡Ya lo sabes!
—Prepara una bandejita con un surtido de dulces caseros, un poco de fruta, un vasito de leche y una servilleta, para que se limpie el bigote.—
¡Aquí tienes!