Carta abierta al presidente de la Junta de Andalucía, Juanma Moreno.
Excmo. Sr. D. Juanma Moreno
Presidente de la Junta de Andalucía
Señor presidente:
Le escribo desde el respeto institucional que merece el cargo que ocupa, pero también desde la firmeza que me otorga ser padre de una víctima mortal evitable.
Soy el padre de Fuente Clara Cabrera Mateos joven andaluza de 25 años fallecida en un accidente de tráfico provocado por la presencia de equinos sueltos en la vía pública. Una muerte que no fue fruto del azar, sino de una realidad que persiste en nuestra comunidad: el incumplimiento reiterado de la normativa que obliga a mantener debidamente controlados y vallados a estos animales.
Tras su fallecimiento, mi hija donó todos sus órganos. En medio del mayor dolor imaginable, su vida sirvió para salvar otras. Desde entonces, mi esposa y yo hemos transformado el duelo en compromiso, creando una asociación con su nombre para exigir algo tan básico como el cumplimiento de la ley y la protección efectiva de la vida en las carreteras andaluzas.
Durante 22 meses hemos solicitado formalmente, a través de su gabinete, una reunión con usted. No para pedir privilegios, no para reclamar gestos simbólicos, sino para abordar una cuestión concreta: qué medidas se están adoptando para evitar que vuelvan a producirse muertes por la presencia de equinos sueltos en las vías públicas.
En 22 meses no hemos sido recibidos.
Señor presidente, usted es el máximo responsable del cumplimiento de la legalidad en Andalucía. La normativa existe. El problema es conocido. Las consecuencias son irreparables. Cuando una muerte es evitable y no se adoptan medidas suficientes para impedir que se repita, la inacción se convierte en responsabilidad política.
No hablamos de estadísticas. Hablamos de vidas humanas. Hablamos de familias rotas. Hablamos de una joven andaluza que hoy no está porque la ley no se cumplió como debía.
Le hemos visto emocionarse ante otras realidades que afectan a nuestra tierra. Esa sensibilidad pública debe traducirse también en decisiones firmes cuando el foco mediático no es intenso. La protección de la vida no puede depender de la repercusión pública de cada tragedia.
Nuestra petición es clara: una reunión, un compromiso explícito y medidas eficaces que garanticen que la normativa se cumple. No dentro de años. Ahora.
No escribo movido por la confrontación, sino por la responsabilidad. Como padre, seguiré luchando mientras exista el riesgo de que otra familia reciba la misma llamada que nosotros recibimos. Como ciudadano andaluz, exijo que mi Gobierno actúe con determinación ante un problema que sigue costando vidas.
La empatía no se demuestra solo con palabras o emociones públicas; se demuestra escuchando, recibiendo y actuando.
Aún estamos a tiempo de evitar nuevas muertes. Aún está usted a tiempo de ejercer plenamente su responsabilidad como presidente de todos los andaluces y andaluzas.
Atentamente,
Un padre que no dejará de reclamar protección para la vida en memoria de su hija.
@destacar@AndaluciaJunta@JuanMa_Moreno@huelvaya@DiarioHuelva@huelva_info@huelva24@CSurNoticias@abc_es@el_pais@24horas_rne@rtvenoticias@sextaNoticias@telediario_tve@informativost5@A3Noticias@EPAndalucia@europapress@La_SER@El_Plural@LaVanguardia@PrensaIberica@elpublicoprensa@RadioRociana@DefensorPuebloE@elcorreoweb@ComisionEuropea
-¡Eres valiente!
-¡Soy valiente!
-¡Has vencido en mil contiendas!
-¡He vencido en mil contiendas!
-¡No sabes lo que significa rendirse!
-¡Ni siquiera sé lo que significa contienda!
"Tu paz no es negociable.
Nos acostumbramos a aguantar demasiado, a quedarnos en lugares donde el alma se va apagando lentamente, donde callamos lo que sentimos para no incomodar, donde el cuerpo está, pero el corazón hace tiempo que se fue.
Elegir la paz no es huir, es reconocer que mereces respirar tranquilo, que mereces estar donde la calma no sea un lujo. No viniste a esta vida a sobrevivir en ruido, viniste a habitarla con presencia y ligereza."
Vía Seb moving
"Me di cuenta de que estaba envejeciendo, no por las arrugas en mi rostro, no fue el espejo quien me lo dijo, ni el chico que me cedió el asiento en el autobús.
No fueron ni siquiera esas ropas de moda que ya no entiendo, ni esas canciones que solo me parecen ruido.
Fue algo más sutil, más profundo. Lo entendí el día que dejé de querer convencer a los demás, cuando dejé de perseguir a quienes se alejan, cuando ya no sentí la necesidad de tener la última palabra, cuando aprendí a dejar ir... sin hacer drama.
La vejez llegó sin llamar. Sin tristeza, sin miedo.
Simplemente se sentó a mi lado, en silencio, y consigo trajo... la paz.
Ya no espero disculpas de quien no sabe darlas. El silencio de los demás ya no me pesa. Entendí que cada uno lucha contra su propio ruido interior, y quien de verdad quiere hablar... lo hace.
Hoy ya no busco aprobación. No quiero volver a encajar en ningún molde. Quiero estar en paz.
Mi cuerpo ya no es motivo de vergüenza. Es mi casa. Mi historia. Mi memoria.
Ha traído amores, pérdidas, nacimientos y caídas.
¿Cómo no iba a honrarlo? Hoy vivo de otra manera.
Sin prisa, sin "debo"., sin sentirme culpable por haber elegido mi bienestar. Bebo mi café caliente, respondo a los mensajes sin ansiedad, camino sin correr, me escucho, me abrazo, me pertenezco, y por primera vez... me basta."
Zaki Benameur🇩🇿