CORTEJO → https://t.co/ZjRMkJhdri
“El cortejo cristiano no es simplemente salir juntos para pasar el tiempo, sino que es una búsqueda intencional, piadosa y responsable, tratando de glorificar a Dios en la preparación para el matrimonio”.
— Eduardo Saladín
“Unless the Lord builds the house,
those who build it labor in vain.
Unless the Lord watches over the city,
the watchman stays awake in vain.” Psalm 127:1
Lord, teach us this strange skill.
To build and watch in such a way that you are the decisive builder and watchman.
La Navidad nos pone delante una verdad incómoda:
Dios se humilló haciéndose hombre porque nosotros, en nuestro orgullo, nunca hubiéramos bajado la cabeza para buscarlo.
¿Te has preguntado alguna vez por qué el Rey del universo nace en un establo y no en un palacio?
Porque si hubiera venido con poder y esplendor, nuestro ego lo habría rechazado de inmediato.
Hoy muchos celebran Navidad sin aceptar esa humillación divina. Prefieren un “dios” a su medida:
Uno que bendiga su ambición, que no exija arrepentimiento, que nunca les pida bajar del trono que se construyeron solos.
Esa es la gran mentira:
Creer que podemos acercarnos a Dios sin reconocer primero que estamos abajo y Él tuvo que bajar hasta nosotros.
La humildad de Cristo no es un detalle bonito; es el único camino. Si la rechazas, rechazas el mismo amor que vino a salvarte.
¿La depresión es pecado?
No, no lo es.
¿Los cristianos pueden sufrirla?
Sí, pueden.
¿Significa que su fe no es genuina o que están mal con Dios?
No. Significa que los efectos del pecado aún habitan en nosotros.
Por eso necesitamos ser renovados cada día por la palabra de Dios.
“‡ 𝙴𝙻 𝚅𝙸𝙴𝙹𝙾 𝙷𝙾𝙼𝙱𝚁𝙴 ─ En la teología paulina no es simplemente un comportamiento externo, sino la realidad de nuestra naturaleza adámica, corrompida por el pecado y sujeta a la esclavitud de la carne. Bajo esta condición, el ser humano no puede obedecer a Dios ni someterse a Su ley, porque está muerto espiritualmente.
De allí surge el clamor desesperado del apóstol, ¡Miserable de mí! ¿quién me librará de este cuerpo de muerte? (Ro. 7:24) «Aquí Pablo utiliza una imagen cultural fuerte. En la antiguedad, algunos pueblos practicaban un castigo cruel, atar un cadáver al cuerpo de un criminal, hasta que la corrupción del muerto pasara al vivo y lo matara lentamente. Esta metáfora sirve para expresar la condición del hombre bajo el pecado arrastra consigo "Un cuerpo de muerte" que lo corrompe y lo condena» Pablo describe la impotencia del hombre sin Cristo, desea el bien, pero el pecado en su naturaleza lo arrastra inevitablemente al mal.
La respuesta no se encuentra en la disciplina propia ni en la religión, sino únicamente en la obra objetiva de Cristo en la cruz. Allí el viejo hombre fue crucificado (Ro. 6:6), y por la unión con Cristo en su muerte y resurrección, el creyente es liberado del dominio del pecado.
Doctrinalmente, el viejo hombre no es reformado, sino destruido en la cruz. El nuevo hombre no nace de un esfuerzo humano, sino de la regeneración obrada por el Espíritu Santo, que nos reviste de la justicia y santidad de Dios (Ef. 4:24). Así, el grito de miseria se convierte en un cántico de victoria, "Gracias doy a Dios, por Jesucristo Señor nuestro" (Ro. 7:25).”
—Ángel Lara
Sin una íntima comunión con Dios, nuestros apetitos dirigen nuestras vidas. Apetitos por,
- ser aprobados
- tener éxito
- el reconocimiento
- por la autonomía
- por la comida
- por la seguridad- dinero
- por ser atractivos
- por el placer en diferentes categorías y muchos más.
"La tendencia moderna a mantener una relación de noviazgo sin la seria intención de casarse sólo es producto de la necesidad de satisfacer pasiones personales sin asumir compromisos delante de Dios y de la sociedad".
~ Paul Washer.