aparecía junto a los nombres de los padres que la habían criado. En su lugar, el papel mostraba un apellido que Ksenia había escuchado susurrar con temor en los reservados más oscuros del bar. El apellido de los dueños del Lamento de Nix. 𝘋𝘳𝘢𝘤𝘰𝘴.
Toda su vida era una
un papel oficial, un certificado con sellos que apenas logró enfocar por culpa de las lágrimas de rabia que empezaban a empañarle la vista.
Certificado de adopción.
Leyó el texto una, dos y hasta tres veces, negándose a procesar las letras. Su nombre estaba allí, pero no
La gente que me escribe cosas en anónimos del tipo /eres un fastidio/ o similares, no se dará cuenta que puede darme bl0ck para evitar fastidiar(se)? Yo flipo. Con lo fácil que es dejar de leer a alguien.