Este año aprendí que no conocemos a nadie de verdad, y no tiene sentido golpearse el pecho y decir lo contrario. Nadie sabe realmente de lo que el otro es capaz.
Siempre me acuerdo de vos, en cualquier lado, momento, día, noche, siempre miro al cielo las estrellas y me pregunto si me verás, y si me extrañarás tanto como lo hago yo.