Ororen gainetik, eskerrik asko! Aprendiz en la escuela grande, la de la vida. Colaborador ilusionado de @JesuitasESP. En camino con mis herman@s de @cvx_e
La única orden que hemos recibido es la de amar la imagen de Dios en nuestros compañeros peregrinos en esta tierra, Morris West en 'Los bufones de Dios'.
An immense, standing-room-only crowd of perhaps 1,200 people at the Prayer Service for LGBTQ Catholics at the Church of the Gesù in Rome tonight! We gathered in preparation for tomorrow's Mass at the Gesù and procession through the Holy Door of St. Peter's Basilica.
Photo: Tiziano Fani Braga
Era el 7 de agosto de 1814. Ese día el papa Pío VII, acompañado de una solemne comitiva, se dirigió a la iglesia del Gesù, en cuyo altar mayor, dedicado a san Ignacio, celebró la eucaristía. Poco después, pasó a una capilla interior del colegio, donde mandó leer la bula Sollicitudo omnium Ecclesiarum por la que se restauraba la Compañía de Jesús en todo el mundo. Desde su supresión, habían pasado 41 años y 17 días.
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El 6 de agosto de 1945 comenzaba como un día cualquiera. A las 8:15 el reloj se detuvo, y un fogonazo cegador rasgó el cielo. Arrupe lo describiría en sus memorias como "un disparo de magnesio". Después, una explosión sorda, que arrancó puertas, ventanas y uno de los muros de la capilla. Y luego el silencio.
Sin saber aún, Arrupe, subió a una colina. Desde allí vio Hiroshima arrasada, reducida a escombros. Los jesuitas del noviciado improvisaron un hospital y los vecinos llegaron en busca de socorro. Muchos murieron entre sus manos. Unos cuantos, entre 150 y 200, lograron sobrevivir gracias a sus cuidados.
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Jonathan Roumie, who plays Jesus in “The Chosen”, shares his experience portraying such a prominent character and his hopes for what it can share about the works of Jesus to viewers.
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Trinidad
Dios sobre mí que me invita a adorar: Padre
Dios en mí que me hace clamar Abbá: Espíritu.
Dios al lado de mí, Emmanuel, que me hace decir hermano: Hijo.
Los jesuitas somos reconocidos en el ámbito educativo por instituciones de educación superior como Georgetown, Boston College, Fordham, la Javeriana, la UCA, Deusto, Comillas, Sophia o el Ateneo de Manila. También por nuestra sólida presencia en la educación primaria y secundaria en muchas de las principales capitales del mundo. Lo que quizás no todos saben es que, además, dinamizamos dos redes educativas que trabajan en las fronteras de la exclusión: el Servicio Jesuita a Refugiados (JRS) y la Federación Internacional de Fe y Alegría. Ambas alcanzan, en conjunto, a una población comparable a la de todas nuestras universidades o todos los colegios tradicionales.
Ojalá que la próxima vez que pienses en educación jesuita, recuerdes que nuestra misión es tan profunda como extensa. Que nuestras redes —desde las capitales hasta las orillas más olvidadas del mundo— conforman uno de los proyectos educativos más transformadores, humanizantes y esperanzadores del planeta. Gracias por seguir creyendo, animando y apoyando esta misión, a través de la cual acompañamos a personas y comunidades que entienden su vida para los demás y así, juntos, vamos cambiando el mundo. @JesuitRefugee@feyalegriaFI
“Mi propia historia es la de un descendiente de inmigrantes, que a su vez emigró. Uno en la vida se puede encontrar sano o enfermo,ocupado o desocupado,en su patria o en tierra extranjera. Su dignidad, no obstante, es siempre la misma: la de una creatura querida, amada por Dios”.
¡Corre por una Causa, Corre por la Infancia en Emergencia!
Inscripciones abiertas ¡Te esperamos! 👉🏼 https://t.co/Lod4rMN9WE
📅 Domingo, 16 de febrero
📍 Explanada del Museo Marítimo (Grúa Carola)
🕘 11:00 h (carrera 6,3 km) | 11:05 h (marcha 5,3 km)
El paso del tiempo nos hace más vulnerables, con nuestros límites y debilidades. Pero nos ayuda a crecer a través de una memoria agradecida en la que descubrimos a Jesús, principio y fin de nuestra vida, Señor de nuestro tiempo y nuestra historia.
#nochevieja
(2) Lo digo a la Iglesia, lo digo a los gobiernos de los Estados y a las Organizaciones internacionales, lo digo a cada uno y a todos: por favor, no nos olvidemos de los pobres.
(1) En esta Jornada Mundial de los Pobres recordémonos que sólo en la medida en la cual servimos a los pobres la Iglesia ‘se vuelve’ ella misma, es decir, casa abierta a todos, lugar de la compasión de Dios para la vida de cada hombre.
El cardenal Tolentino inaugurará el jubileo diocesano de San Sebastián.
👉La @diocesis_ss cumplirá 75 años de su erección canónica. Un aniversario que su obispo, @ferpradocmf, asegura vivir «con mucha alegría».
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Encuentro del equipo de Ciudadanía Global de la Zona Norte de @educsi y @ALBOANongd , para compartir buenas prácticas y elaborar dinámicas de Ciudadanía Global
Hola Lucía, querida Lucía, alumna del cole San José Jesuitas. No creo que seas muy mayor. Tienes la letra redonda, preciosa, esa letra que se tiene cuando la vida todavía es una promesa que no se ha roto.
Quisiera contarte algunas cosas. Que la primera vez que fui a recoger comida me dio apuro. Cómo iba yo a hacer cola para que me dieran de comer. Pero no tenía luz, ni agua, ni gas, y mi casa entera estaba llena de barro. Entonces aún no me dolía tanto la espalda, ni me costaba tanto dormir, pero estaba tan en shock como hoy. El tiempo parece no avanzar. Luego fui más veces, porque así podía trabajar más rato y mis hijas comerían caliente. De mayor te haces practica, Lucía. Hace justo una semana sali a por bocadillos para cenar porque las fuerzas no me alcanzaban ni para manipular una lata. Pero el cuerpo se acostumbra a todo, y además fueron abriendo las tiendas y ahora salgo a comprar. El dinero se tiene que mover.
Y tengo luz, y agua, y mi cuñado me trajo un hornillo. Pero hoy, Lucía, Lucía querida, hemos tenido la suerte de sacar la basura justo cuando pasaba una camioneta con un grupo de Benaguasil. Eran tan entusiastas, tan simpáticos que ofrecían comida y abrazos y elogiaban nuestra sonrisa si sonreíamos. Total. Que les hemos cogido la bolsa. Galletas, lentejas, leche, un curasan relleno y otro sin rellenar. Y tu carta. Tu carta que era lo más importante que había en la bolsa. Les he mandado a mis hijas un audio de WhatsApp, con la voz quebrada, pero quebrada de orgullo, Lucía. Orgullo de ti.
Porque esto pasará. Pero vendrán otras desgracias que golpearán a otras personas, Lucía. Nosotros ya somos mayores, les he dicho a mis hijas, pero vosotras las vais a vivir de lejos, como ahora la vives de lejos tú, pequeña y querida Lucía. Les he pedido que no te olviden.
Que se acuerden siempre de ti. De todas la gente que es como tú, Lucía. Porque es por vosotros que el mundo, nunca, nunca, nunca, dejará de brillar.