El peor legado de la pandemia fue una generación de pendejos sin sangre en las venas, que viven resentidos con el mundo y ni si quiera se sienten parte de su patria. Sin memoria, sin pelotas, sin perspicacia, sin habilidades sociales. Solo sirven como rebaño para la derecha.
Nadie toma dimensión cuanto va a cambiar su vida está ley de esclavitud laboral aunque no sean trabajadores formales.
En lo económico, porque la ley baja los sueldos y facilita los despidos. Eso a la no tan larga afecta toda la actividad económica.
Pero también en lo social, porque cambia por completo los tiempos de los trabajadores: aumenta la jornada a 12 hs, le permite al empleador cambiar la jornada laboral como le pinte y quita el derecho de las vacaciones en verano.
Olvidense de su bolsillo. Van a perder el derecho a compartir tiempo con padres, hermanos, hijos o amigos.
Es literalmente volver a vivir en 1920 cuando existía el trabajo esclavo.
Empieza la época del año donde todos opinan del laburo del docente y seguramente el que peor te hable del docente es el padre/madre al que se le pidió alguna de estas cosas:
- le presten más atención al pibe
- que le regulen la tecnología
- que lo lleven a la psicopedagoga
Seguramente, también en esta época van a escuchar mucho que “los docentes no saben cómo llevar a los pibes”.
No llegan a cubrir la canasta básica y pretenden que les enseñen y además los eduquen. Que falta de respeto hermano.
Ser inteligente te abre puertas, pero ser agradable te las mantiene abiertas.
La amabilidad bajo presión vale más que cualquier título.
Sé la persona que calma, no la que complica.
La gente nunca olvida a quien le hizo la vida más fácil.
las mujeres sabemos que no terminar violada y asesinada es meramente una cuestión de suerte. no importa dónde estés, ni qué estás haciendo, ni con quién estás, ni cómo estás vestida. es rogar no cruzarte con un femicida. si te parece escalofriante leerlo, imagínate vivirlo