A mí me encanta invitar. Ojalá tuviera más plata para poder pagar siempre y decir: "Pidan lo que quieran". Me hace feliz compartir la mesa con la gente que quiero.
Quiero vivir en un bucle eterno donde se repita este gol, el grito, ese festejo, el abrazo con mi viejo y el corazón latiendo a mil por hora. Mirá si te voy a reprochar una expulsión si me hiciste feliz hermano.