Últimamente le pido mucho a Dios que me dé la sabiduría y la inteligencia emocional para entender que no todo tiene que salir como espero. Que me ayude a aceptar lo que no puedo controlar, soltar lo que no depende de mí y confíar en que no todo lo que cambia de rumbo está mal.
Veo personas que simpatizan y hasta romantizan a alguien que asesinó a sus hijos. No hace falta un meteorito, la estupidez de la sociedad moderna es suficiente para extinguirnos.