He visto conciertos tan mierda este año, pero Mike Patton presentando Mondo Cane vino a enseñarle a la gente, como se hace un buen concierto. Gracias Mike!
Un gusto recibir en nuestras instalaciones al director y productor tailandés, Apichatpong Weerasethakul.
Durante su visita, compartimos con él parte de la memoria, los acervos y el trabajo que realizamos en #FilmotecaUNAM para preservar y celebrar el cine.
Un gusto recibir en nuestras instalaciones al director y productor tailandés, Apichatpong Weerasethakul.
Durante su visita, compartimos con él parte de la memoria, los acervos y el trabajo que realizamos en #FilmotecaUNAM para preservar y celebrar el cine.
@fernandoMDO@cinefilosapuros Una función aislada en una muestra o festival no es una corrida. Varias nominadas no tuvieron ni una semana seguida en una sala, cineclub o plataforma fuera de esos eventos. Decir que por eso “sí llegaron al público” es estirar mucho la liga.
@fernandoMDO@cinefilosapuros Totalmente, y justo no hablo de estrenos masivos. Un cineclub, una sala indie o una plataforma cuentan. Mi punto es que una película que compite por el Ariel debería haber tenido una vía real de llegar al público. Y sí, también falta distribución, promoción y creación de públicos
La verdad, de las cosas más entretenidas y divertidas que he tenido editando, fue tener sentado a Mariano Llinás dando comentarios de mi tesis escolar, antes de que llegara un frances y me destrozara. Pero a Llinás le gusto. Viva Latinoamérica!
si da tristeza que Ryan Gosling tiene un lado bien darks, dirigio una de mis películas favoritas Lost River, tiene tremenda filmografía con sus pelís de Wending Refn y Chazelle, y ahora solo esta cotnratado haciendo money películas absurdas.
Ya está disponible en Netflix a nivel global la segunda temporada de Cien Años de Soledad. Ha sido un privilegio formar parte de esta adaptación. Es brutal el trabajo de dirección de Laura y Carlos. Un gozo alucinante ver la tijera de Migue, Sebastián, Alicia, Jonathan y David.
"Si tienes padres ricos, o si vienes de una familia con tradición en la música, al final lo único que de verdad importa es si haces canciones que le gustan a la gente, que les importan y que disfrutan escuchando.
Pero lo que cada vez me resulta más frustrante y desalentador es que parece que prácticamente todos los artistas nuevos que están irrumpiendo en la industria —ya sea en el ámbito indie, en el underground o en el mainstream— llegan con los recursos necesarios para aguantar el tiempo que haga falta hasta conseguir despegar. Porque una persona normal no puede permitirse estar tres o cinco años haciendo música sin ganar dinero.
La persona media tiene menos de 400 dólares en su cuenta bancaria. ¡La persona media! Nadie tiene dinero de sobra para decir: «Bueno, voy a intentar convertirme en un artista comercial mientras escribo mis cancioncitas sobre lo mucho que me gusta que la gente sea amable conmigo...».
Además, si tienes los recursos para entrar en una industria donde el dinero manda —sobre todo si trabajas de forma completamente independiente—, puedes permitirte contratar un mánager. Puedes pagar una agencia de prensa. Puedes invertir en promocionar tu música. Puedes contratar a gente que diseñe una estrategia para hacerte más visible y conseguir que tu música gane popularidad en redes sociales.
Y hoy existen muchas más formas de "empujar" artificialmente una carrera musical.
[...]
Es una crítica a la forma en que funciona la industria musical, porque da la sensación de que casi todas las caras nuevas que vemos aparecer llegan con una especie de éxito casi garantizado. Tienen la posibilidad de grabar en los estudios adecuados, trabajar con los productores adecuados, pagar la promoción adecuada y, en definitiva, disponer del dinero y los medios necesarios para hacerse, por decirlo así, mucho más "afortunados", o al menos mucho más propensos a triunfar.
Hoy en día es raro ver que alguien destaque en la industria siendo simplemente una persona corriente.
Y creo que eso tiene una consecuencia: cada vez escuchamos menos música con la que la gente pueda identificarse de verdad, o música que hable de la época que nos ha tocado vivir. La industria está encumbrando a artistas que ni siquiera necesitan pensar en la realidad que vive la mayoría, porque están protegidos de ella. [...]
Y eso es lo verdaderamente desalentador. Cada vez parece que a la gente corriente se le cierran más las puertas para poder construir una carrera musical."