Cada 1 de octubre, la Iglesia inicia el mes del Santo Rosario, una oración mariana que invita a contemplar, junto a María, los principales momentos de la vida de Jesús. La tradición atribuye a Santo Domingo de Guzmán una especial difusión de esta devoción.
El Rosario reúne la oración y la meditación de los misterios gozosos, dolorosos, gloriosos y luminosos. San Juan Pablo II, quien lo llamaba su “oración predilecta”, incorporó los misterios luminosos, centrados en la vida pública de Cristo.
Este año, el Papa León XIV pidió a los fieles rezar el Santo Rosario durante octubre por el fin de las guerras y la paz entre los pueblos. El Santo Padre se unirá también a cientos de niños en el Vaticano para rezar por esta intención.
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Adoración al Santísimo Sacramento con los cristianos del barrio cristiano de Gaza, en la capilla Santo Tomás de Aquino.
Ante Jesús Eucaristía, elevamos nuestras oraciones por la paz y por todos los cristianos de Tierra Santa.
#PapaLeoneXIV#LeoneXIV
Alla cultura dello scarto si può opporre con profitto quella della cura
Il Pontefice a una delegazione del Gruppo Hera
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Mirá vos: parece que no solo la minería y la energía encuentran hoy condiciones para invertir en la Argentina. La industria automotriz también responde cuando hay reglas claras, estabilidad y un rumbo que se sostiene.
Bien Toyota que percibe el futuro con claridad.
La Cristiandad construyó los primeros hospitales.
La Cristiandad construyó las primeras universidades.
La Cristiandad construyó los primeros orfanatos.
La Cristiandad construyó los primeros hogares para ancianos.
La Cristiandad construyó las primeras escuelas públicas (desde primaria hasta bachillerato).
La Cristiandad forjó las primeras disciplinas científicas modernas.
La Cristiandad fue la primera en abolir la esclavitud.
La Cristiandad construyó Europa, así como América del Norte y del Sur.
La Cristiandad construyó las ciudades a las que todos los pueblos y personas —cristianos y no cristianos por igual— cruzan tierra y mar para emigrar, echar raíces, formar familias y hacer realidad sus sueños y esperanzas.
El Cristianismo es hermoso, noble y de origen divino.
🤍🥺 El papa, a los niños que han rezado con él por la paz
«¿Estáis contentos de estar aquí?»
«Esta tarde nos hemos reunido para estar junto a las dos personas que nos aman más que nadie: Jesús y María»
Este fue el padre San Mateo Correa Magallanes, mártir de la guerra Cristera en México. El general Eulogio Ortiz del ejército federal le ordenó que escuchara en confesión a los prisioneros; luego lo mandó ejecutar al negarse el sacerdote revelar los detalles de lo que escuchó en el confesionario. Era el 6 de febrero de 1927 en Durango.
#MíGuíaMiFe
Es bueno hacer presente en algún momento del día que los Santos Ángeles, guían y custodian nuestra vida. Ellos no nos desamparan ni de noche ni de día.
+Santiago Olivera
Obispo Castrense y para las FFSS de Argentina
Ángel de mi guarda,
dulce compañía,
no me desampares
ni de noche ni de día.
No me dejes solo
que me perdería.
Hasta que amanezca
en los brazos
de Jesús, José y María
Amén.
¡Cuánto que celebrar hoy 2 de octubre!
Además de la fiesta de los Santos #ÁngelesCustodios que celebramos toda la Iglesia, se cumplen 98 años de la fundación del Opus Dei.
Gracias @josemarimayoral por este bonito resumen de aquellos momentos, en los que @sJosemaria vio la misión que Dios le encomendaba: la #santidad en medio del mundo.
¡Un día de mucha acción de #gracias!
En esta carta, Rodolfo Walsh describe el combate y posterior suicidio de su hija y otros camaradas de armas. Hoy, hay gente siendo juzgada por ese combate y esos suicidios como si hubieran sido homicidios y en el NUNCA MAS figuran como "asesinado/a".
"Carta a mis amigos – Rodolfo WALSH.
Hoy se cumplen tres meses de la muerte de mi hija, María Victoria, después de un combate con las fuerzas del Ejército. Sé que la mayoría de aquellos que la conocieron la lloraron. Otros, que han sido mis amigos o me han conocido de lejos, hubieran querido hacerme llegar una voz de consuelo. Me dirijo a ellos para agradecerles pero también para explicarles cómo murió Vicki y por qué murió.
El comunicado del Ejercito que publicaron los diarios no difiere demasiado, en esta oportunidad, de los hechos. Efectivamente, Vicki era Oficial 2º de la Organización Montoneros, responsable de la Prensa Sindical, y su nombre de guerra era Hilda. Efectivamente estaba reunida ese día con cuatro miembros de la Secretaría Política que combatieron y murieron con ella.
La forma en que ingresó en Montoneros no la conozco en detalle. A la edad de 22 años, edad de su probable ingreso, se distinguía por decisiones firmes y claras. Por esa época empezó a trabajar en el Diario “La Opinión” y en un tiempo muy breve se convirtió en periodista. El periodismo no le interesaba. Sus compañeros la eligieron delegada sindical. Como tal debió enfrentar en un conflicto difícil al director del diario, Jacobo Timerman, a quien despreciaba profundamente. El conflicto se perdió y cuando Timerman empezó a denunciar como guerrilleros a sus propios periodistas, ella pidió licencia y no volvió más.
Fue a militar a una villa miseria. Era su primer contacto con la pobreza extrema en cuyo nombre combatía. Salió de esa experiencia convertida a un ascetismo que impresionaba. Su marido, Emiliano Costa, fué detenido a principios de 1975 y no lo vio más. La hija de ambos nació poco después. EL último año de mi hija fue muy duro. El sentido del deber la llevó a relegar toda gratificación individual, a empeñarse mucho más allá de sus fuerzas físicas. Como tantos muchachos que repentinamente se volvieron adultos, anduvo a los saltos, huyendo de casa en casa. No se quejaba, sólo su sonrisa se volvía un poco más desvaída. En las últimas semanas varios de sus compañeros fueron muertos: no pudo detenerse a llorarlos. La embargaba una terrible urgencia por crear medios de comunicación en el frente sindical que era su responsabilidad.
Nos veíamos una vez por semana; cada quince días. Eran entrevistas cortas, caminando por la calle, quizás diez minutos en el banco de una plaza. Hacíamos planes para vivir juntos, para tener una casa donde hablar, recordar, estar juntos en silencio. Presentíamos, sin embargo, que eso no iba a ocurrir, que uno de esos fugaces encuentros iba a ser el último, y nos despedimos simulando valor, consolándonos de la anticipada pérdida.
Mi hija estaba dispuesta a no entregarse con vida. Era una decisión madurada, razonada. Conocía, por infinidad de testimonios, el trato que dispensan los militares y marinos a quienes tienen la desgracia de caer prisioneros: el despellejamiento en vida, la mutilación de miembros, la tortura sin límite en el tiempo ni en el método, que procura al mismo tiempo la degradación moral, la delación. Sabía perfectamente que en una guerra de esas características, el pecado no era hablar, sino caer. Llevaba siempre encima la pastilla de cianuro -la misma con la que se mató nuestro amigo Paco Urondo-, con la que tantos otros han obtenido una última victoria sobre la barbarie.
El 28 de septiembre, cuando entró en la casa de la calle Corro, cumplía 26 años. Llevaba en sus brazos a su hija porque en último momento no encontró con quién dejarla. Se acostó con ella, en camisón. Usaba unos absurdos camisones largos que siempre le quedaban grandes.
A las siete del 29 la despertaron los altavoces del Ejército, los primeros tiros. Siguiendo el plan de defensa acordado, subió a la terraza con el secretario político Molina, mientras Coronel, Salame y Beltrán respondían al fuego desde la planta baja. He visto la escena con sus ojos: la terraza sobre las casas bajas, el cielo amaneciendo, y el cerco. El cerco de 150 hombres, los FAP emplazados, el tanque. Me ha llegado el testimonio de uno de esos hombres, un conscripto: “El combate duró más de una hora y media. Un hombre y una muchacha tiraban desde arriba, nos llamó la atención porque cada vez que tiraban una ráfaga y nosotros nos zambullíamos, ella se reía.”
He tratado de entender esa risa. La metralleta era una Halcón y mi hija nunca había tirado con ella, aunque conociera su manejo, por las clases de instrucción. Las cosas nuevas, sorprendentes, siempre la hicieron reír. Sin duda era nuevo y sorprendente para ella que ante una simple pulsación del dedo brotara una ráfaga y que ante esa ráfaga 150 hombres se zambulleran sobre los adoquines, empezando por el coronel Roualdes, jefe del operativo. A los camiones y el tanque se sumó un helicóptero que giraba alrededor de la terraza, contenido por el fuego.
“De pronto -dice el soldado- hubo un silencio. La muchacha dejó la metralleta, se asomó de pie sobre el parapeto y abrió los brazos. Dejamos de tirar sin que nadie lo ordenara y pudimos verla bien. Era flaquita, tenía el pelo corto y estaba en camisón. Empezó a hablarnos en voz alta pero muy tranquila. No recuerdo todo lo que dijo. Pero recuerdo la última frase, en realidad no me deja dormir. -Ustedes no nos matan -dijo-, nosotros elegimos morir. Entonces ella y el hombre se llevaron una pistola a la sien y se mataron enfrente de todos nosotros.”
Abajo ya no había resistencia. El coronel abrió la puerta y tiró una granada. Después entraron los oficiales. Encontraron una nena de algo más de un año, sentadita en una cama, y cinco cadáveres.
En el tiempo transcurrido he reflexionada sobre esa muerte. Me he preguntado si mi hija, si todos los que mueren como ella, tenían otro camino. La respuesta brota desde lo más profundo de mi corazón y quiero que mis amigos la conozcan. Vicki pudo elegir otros caminos que eran distintos sin ser deshonrosos, pero el que eligió era el más justo, el más generoso, el más razonado. Su lúcida muerte es una síntesis de su corta, hermosa vida. No vivió para ella, vivió para otros, y esos otros son millones. Su muerte sí, su muerte fue gloriosamente suya, y en ese orgullo me afirmo y soy quien renace de ella.
Esto es lo que quería decirle a mis amigos y lo que desearían que ellos transmitieran a otros por los medios que su bondad les dicte."
Let us #PrayTogether that the mental health ministry be established throughout the Church, helping to overcome the stigma and discrimination of persons with mental illnesses. Be a part of this prayer: https://t.co/RQWBPajjtx #PrayerIntention@clicktopray_en
El Papa habla de un «despertar de la fe» y de una «restauración de la Iglesia».
Hay signos de esperanza. Pero también iglesias que se vacían, vocaciones que desaparecen y diócesis en profunda crisis.
¿Estamos mirando de frente las verdaderas causas?
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El mes de octubre nos invita a rezar con mayor intensidad el #SantoRosario, pidiendo, en particular, que cesen las guerras y se alcance la paz. https://t.co/FKLWQvgpaL
El día 02 de octubre de 1960 nacía en Córdoba Héroe Andrés Luis BRASICH Caído durante el Conflicto del Atlántico Sur de 1982.
Al cumplirse un nuevo aniversario de su natalicio lo recordamos y le enviamos un abrazo fraterno a su familia.
¡Besos al cielo a nuestro Héroe!