El hincha de Independiente que vió a su equipo ser humillado este fin de semana teniendo que encarar al laburo un lunes después de leer la noticia del retiro de Messi
Soy del pequeño grupito de personas que bancaban a Messi cuando nombrarlo era mala palabra porque la definición que le atribuían era “pecho frío”. Ver que ahora se despide -con un mundo entero amándolo- es justicia.
El en su carta despedida escribió que le daba gracias a Dios por hacerlo argentino.
Nosotros pensamos exactamente lo mismo, gracias por nacer acá y sobre todo por elegirnos.
Que esta haya sido su última participación en un gol con la camiseta de Argentina es maravilloso.
Para ganarle a Inglaterra, en una Semifinal del Mundo, al minuto 92, con 39 años y sufriendo por la salud de su viejo.
Messi es lo más grande que vimos.
Que el mejor de todos haya tenido que tropezar muchas y dolorosas veces para conseguir lo que más anhelaba es tan terrible como poético. Ni siquiera él pudo escapar al inevitable lado argentino de la vida. Un legado eterno que trascenderá lo que haya hecho dentro de una cancha.
El Messi que escribe para despedirse de su papá o de la Selección, le demuestra a los pibes el valor irreemplazable de las palabras. Por si algo le faltaba.
La historia más increíble jamás contada. En un país que jamás olvida a quienes lo hicieron feliz, vos no dejaste corazón sin tocar.
Ya vi caer la estrella, tu deseo se cumplió.
Bebamos de las copas más lindas que tenemos hoy.
No lo vamos a ver nunca más en una cancha con nuestra camiseta. Ya no habrá fotos nuevas ni goles para compartir, de acá en adelante todo va a ser archivo. De a poco cae la ficha y se me estruja el corazón, es ver a tu superhéroe colgar la capa.