A mí lo que sinceramente me parece fascinante es que sea un fenómeno tan imposible de ser globalizado, traducido a otras latitudes. Es nuestro. A nadie más le importa. Todo nuestro. Un tesoro enterrado en el fin del mundo.
Hoy llora un pibe en la villa, una chica en la facultad, un laburante precarizado, un intelectual, un preso, una maestra, un desocupado, una ama de casa, un borracho y un ex ministro. Lo lloramos y sabemos que el asunto está ahora y para siempre en nuestras manos.
El Indio Solari dedicándole "Y mientras tanto el sol se muere" a su mujer, Virginia.
"Algún día pronto una de mis vidas
Va a intentar matarme y lo va a lograr
¿Cómo será andar solito allá en la muerte?
Ay, mi amor, yo sin vos y tus sueños"
Destruído es poco, hermano.
No puedo hablar de la Universidad Pública sin emocionarme. Y no solo porque significó la posibilidad de tener un título y cumplir mi sueño. Sino por encontrarte con algo que es mucho más grande que vos mismo. Con gente que quiere hacer del mundo algo mejor que como lo encontró.