Quien tiene interés mueve cielo y tierra para coincidir contigo, aunque sea un abrazo rápido o cinco minutos de compañía. No es cuestión de tiempo, es cuestión de interés.
un chico le quería regalar una taza a la novia para su cumpleaños y como no la consiguió, se anotó en clases de cerámica y la hizo él mismo, el ultimo romantico.