Los jugadores de la Selección y el Síndrome del Esclavo Satisfecho.
El "síndrome del esclavo satisfecho" describe a quien no solo acepta sus cadenas, sino que las abraza con gratitud. Hoy, nuestros futbolistas millonarios padecen esta patología: atrapados en su burbuja de privilegios, confunden la soberbia con la libertad.
Son los peones perfectos de la polarización. Lejos de ser libres, actúan como esclavos complacientes de un sectarismo que les aplaude la mala educación y ellos, encantados con el látigo, exhiben su intolerancia como si fuera una corona. Corren noventa minutos detrás de un balón, pero permanecen inmóviles y arrodillados ante las cadenas de la mezquindad colectiva.
#Bandalos
@gloryholemadriz@Jnr_Juniorr Qué hago para tener tantos penes así vivo en Bogotá, Colombia y no encuentro alguien que me de pene, pero que sea vergones