Condenamos con firmeza la agresión brutal contra dominicanos que marchaban pacíficamente en Friusa, exigiendo lo que es justo: que se respete nuestra soberanía y se aplique la ley frente a la masiva presencia de haitianos ilegales.
Esa lucha es la del pueblo. Es la voz de millones que ya no aguantan ver su tierra desbordada, su identidad amenazada y a las autoridades de brazos cruzados. La respuesta del Estado no puede ser represión, cuando lo que se reclama es orden y cumplimiento de la Constitución.
La Patria se defiende con coraje, no con represión. ¡Cumplamos la ley y honremos nuestra identidad!