Me alegraré siempre de todas las cosas buenas que le pasen a Luis Enrique.
Acaba de ganar la Champions por segunda temporada consecutiva, pero su grandeza real es verle cómo se repuso de la mayor pérdida que puede tener una persona (su hija)...
Y cómo ha conseguido después volver a entrenar y ser el mejor de todos.
Crack total.
I’m absolutely fed up with this obnoxious and repugnant behavior from young women. They truly think they can do whatever the hell they want. It’s time for this to stop. I’m glad he called the police.
Durante mucho tiempo me pregunté si esos discursos tan alejados de la realidad eran pura actuación o si realmente se los creía.
El “good night, happy new year” en ese contexto me terminó de cerrar algo: años rodeado de aplaudidores desdibujan la frontera entre la realidad y el propio discurso.
No es que no vea lo que pasa. Es que lo reinterpreta para evitar la caída de su yo.
Ahí entran las defensas narcisistas, con rasgos paranoides.
La captura no se vive como caída, sino como confirmación de poder:
“Si el enemigo más grande vino por mí, es porque soy importante, especial, temido”.
La humillación se transforma en grandeza simbólica.
Así el yo inflado no cae: se refuerza incluso en la derrota.
Cuando alguien así gobierna, esa megalomanía no se sostiene sola.
En este caso el precio lo pagó un país entero, obligado a sostener una fantasía de poder a cualquier costo.
Él mismo lo dijo alguna vez: lo que no lograra con votos, lo haría mediante las armas.
Ya que mis compañeros TOs me han restringido el acceso a la cuenta de Twitter de la que era básicamente el principal responsable, tendré que subir los dibujos del top 15 desde mi cuenta personal 😊
🧵HILO DEL RANKING DE SMASH MÁLAGA 2025 🧵