Escribo en @SomosBasketweb sobre un personaje fascinante y polarizante.
Rockets pasa de aspirante a mayor de las incógnitas en un año que dejará a Westbrook como una de las grandes historias de la NBA o como un destructor de proyectos. Todo o nada.
https://t.co/TzTpWVHrri
The Netherlands also has its Henry Nowak cases.
In July 2020, 14-year-old Tamar from Marken was hit by a car on a dark dike road and left to die. Her body was later found in the berm.
What happened next is deeply disturbing.
The police initially told her mother that the driver was German. Days later the truth came out: it was four Iraqis in the car. The mother was told they withheld the real background because they didn’t want to create a "Wilders-effect" — they didn’t want to give Geert Wilders political ammunition.
Even worse: evidence strongly suggests Tamar’s body was moved after the accident. The driver didn’t just flee, they dragged her off the road and left her there like an animal.
The driver received only a €1,500 fine for looking at his phone while driving. He then disappeared completely. The fine was returned “undeliverable” and for years he was untraceable.
Only after years of fighting by the family (including going to court to force prosecution), a breakthrough came in March 2026: the now 33-year old Jamal is finally being prosecuted for causing the fatal accident and leaving the scene.
Just like Henry Nowak in Southampton — an innocent young person dies, authorities seem more focused on protecting a narrative and avoiding “political incorrectness” than on delivering swift justice.
A 14-year-old girl dies on a Dutch dike. The system lies about the identity of the driver, gives him a slap on the wrist, loses him for years, and only after massive pressure does real prosecution begin.
This is not just a traffic accident. This is a story about truth, accountability, and what happens when institutions put ideology before grieving families.
Her name was Tamar.
She was 14.
She deserved better.
♡
Y no sólo no consta su abuelo materno Antonio Santiago en ningun archivo como represaliado tras la Guerra Civil, es que ni siquiera consta que fuera funcionario del Ayuntamiento de Valladolid.
Tampoco consta en el listado de los 55 funcionarios republicanos de ese ayuntamiento que acabaron en prisión. Pero tampoco consta entre los 144 funcionarios que sufrieron alguna sanción, como la de separación del servicio.
Vamos, que Oscar Puente miente y nos toma, como siempre, por gilipollas.
Milicianos socialistas asesinaron a varios representantes de la nación en los años previos a la guerra, en plena vigencia de la República.
Marcelino Oreja Elosegui
Alfredo García Canga Argüelles
José Calvo Sotelo
A los 2 primeros, no le salvó ni siquiera esa significación republicana...
Por no hablar de los jueces, magistrados, religiosos o líderes políticos que fueron asesinados o intentaron serlo a manos de milicianos socialistas (Gil Robles entre ellos).
Todo ello, en plena vigencia republicana y que, 90 años después, seguís sin condenar o repudiar.
Ni una sola lección de moral del partido más corrupto y violento de nuestra historia.
#Memoria
Ejemplo de la degradación moral de la democracia española desde 2018 hasta hoy. En julio de aquel año, nada más llegar a presidente, se armó un gran escándalo porque Sánchez usó el Falcon para ir al festival de Benicasim. Anoche se fue al Primavera Sound de Barcelona en el avión oficial y ya casi nos parece normal. Derroche de recursos públicos para que el presidente se lo pase bien el sábado por la noche. El líder de la lucha contra el cambio climático quemando queroseno en vez de dar ejemplo montando en el AVE. Y así todo.
Marlaska ha sacado los datos de criminalidad del primer trimestre, en junio. Lo ha hecho en mitad de la tormenta porque sabe que ningún medio hablará de ellos ahora.
Los datos confirman lo que dijimos en 2022: "Este es el primer año de la década de mayor criminalidad violenta jamás vista por ninguna generación viva, exceptuando guerra y posguerra".
Comandantes de Hamás:
"Nuestro problema no es solo Palestina, nuestro problema es matar a todos los no musulmanes. Perseguiremos a judíos y cristianos en todo el mundo. ¡O se convierten al islam o los mataremos!"
Esto no te lo muestran los medios. Pregúntate por qué.
Por qué esta salvajada de noticia no está abriendo todos los telediarios del país y aún no se ha pronunciado ningún político sobre ello? Mete miedo lo que están haciendo con España
Me destruye este caso. Por el delincuente de George Floyd las elites hicieron que todo el mundo se tenga que arrodillar. Si no es por twitter ni te enteras de este caso.
Nunca olvides cómo los gazatíes secuestraron a un bebé de 8 meses de su hogar y lo estrangularon hasta la muerte en un oscuro túnel en Gaza junto a su madre y hermano.
Su único “pecado”? Haber nacido judío.
Kfir Bibas, por siempre en nuestros corazones.
El CGPJ no puede inmiscuirse en el trabajo de los jueces (lo tiene prohibido por Ley) porque los jueces somos INDEPENDIENTES. Con estos totalitarios comentarios evidencian que les gustaría un diseño inconstitucional del órgano para que el poder político controle a los jueces.
“Si lo que quieres es que no te investiguen, a lo mejor es que no tienes que pactar con el PP la renovación del CGPJ”.
Claro, lo mejor hubiera sido que el partido nombre incluso a todos los jueces, como en México. Así no te investiga nadie.
Totalitarismo.
Cuando en una democracia los medios públicos se utilizan para defender de causas judiciales a familiares del presidente y atacar a jueces, la solución ya no puede ser un simple cambio de presentadores. Lo que está contaminado no es la pantalla, es la esencia misma de un servicio público.
Verás las risas cuando mañana se levante Javier Ruiz a la pantalla grande con el iPad para explicarnos la posibilidad de que se refiera a Pedrito el del Barça.
Tenemos ahora mismo dos casos de cloacas. La Operación Kitchen. Y por otro lado el caso Leire Díez. Ambos son gravísimos. Ambos apestan a podredumbre institucional. Pero si miramos de frente los hechos, sin filtros partidistas, la conclusión, al menos para mí, es clara. La trama de Leire Díez no es solo un caso de corrupción. Es un salto cualitativo hacia la mafia. Es el cáncer inyectado directamente en el corazón del Estado de derecho.
Hablemos de Kitchen. Año 2013. Partido Popular. El Ministerio del Interior de Jorge Fernández Díaz monta un operativo parapolicial. Usan a Villarejo. Usan fondos reservados. El objetivo es claro. Robar a Luis Bárcenas los papeles de la caja B. Proteger a Mariano Rajoy y a María Dolores de Cospedal. Construir un cortafuegos. Para lograrlo, presionan a los suyos. El inspector jefe de la UDEF, Manuel Morocho, recibe órdenes directas. Le exigen minimizar los informes oficiales. Le piden que saque los nombres de la cúpula del PP. Es un sabotaje a la Justicia. Es el uso del Estado contra un objetivo concreto. Es asqueroso. Pero es la cloaca clásica. Robar, espiar, influir. Suavizar el golpe para sobrevivir.
Y entonces llegamos al caso Leire Díez. Partido Socialista. Año 2024. Aquí no hay cortafuegos. Aquí hay tierra quemada. La supuesta fontanera del PSOE, con el aval de Santos Cerdán, no busca esconder pruebas. Busca destruir personas. Busca aniquilar a los investigadores. Ya no es el intento desesperado de frenar un escándalo. Es un sistema de intimidación y extorsión diseñado para subyugar al Poder Judicial. Para proteger al núcleo duro de Pedro Sánchez, su familia y su entorno.
Las tácticas son demoledoras. Pensemos en la Fiscalía Anticorrupción. No intentan presionar al fiscal jefe, Alejandro Luzón, de frente. Intentan reventarlo desde dentro. Utilizan a sus subordinados. Le ofrecen al fiscal Ignacio Stampa un despacho de vuelta en Anticorrupción. Un soborno a cambio de munición para hundir a su jefe y a la Guardia Civil. Al fiscal José Grinda le ofrecen 300.000 euros y un puesto en el extranjero por traicionar a Luzón. Como no pueden comprar a Grinda, intentan destruirlo. Y recurren a lo más bajo. Leire Díez se pasea por la redacción de El Español. Le enseña a Pedro J. Ramírez un vídeo sexual para destruir la reputación de Grinda. Chantaje puro. Extorsión íntima para apartar a un fiscal incómodo. Pero no funcionó. Solo a una estúpida como Leire Díez se le pudo ocurrir ofrecerle un vídeo sexual a Pedro J para hacer daño.
Con los jueces, la cacería es aún más salvaje. Juan Carlos Peinado imputa a Begoña Gómez. La respuesta es una campaña de descrédito orquestada. Intentan asociarlo con pruebas falsas. Se inventan lo de los dos DNIs. Buscan su recusación mediante el linchamiento público y político. Y siguen difamándolo. Ahora con lo de los caballos. Pero lo de Beatriz Biedma cruza todas las líneas rojas. Es la jueza de Badajoz que investiga a David Sánchez. La trama envía emisarios a recopilar un dosier sobre su vida privada. Rastrean su domicilio. Investigan a su marido. Le hacen 7 inspecciones de Hacienda. Fabrican fotos con IA suyas con falsas infidelidades. Siguen sus pasos hasta el colegio de sus hijas menores. Quieren destruir el procedimiento. Un juez que siente el aliento de la mafia en la nuca de sus hijos deja de ser libre. Eso no es influir en un sumario. Es terrorismo psicológico contra la independencia judicial.
La Unidad Central Operativa de la Guardia Civil tampoco se salva. El teniente coronel Antonio Balas investiga el caso Koldo, a Begoña Gómez y al hermanísimo. La trama necesita neutralizarlo. En una videollamada, Leire Díez lo deja claro. Si está muerto, mejor. No quieren que se convierta en su verdugo. Buscan desesperadamente un papelito. Un trapo sucio. Lo que sea para apartar al jefe del Departamento de Delincuencia Económica.
Aquí radica la diferencia fundamental. La Operación Kitchen es el poder intentando esconderse de la Justicia. El caso Leire Díez es el poder intentando destruir a la Justicia. En Kitchen, el PP presionaba a un inspector para que no pusiera un nombre en un folio. En la trama de Leire Díez, el PSOE perseguía a jueces hasta el colegio de sus hijas. Presionaba con vídeos sexuales. Compraba voluntades. Chantajeaba a fiscales. Extorsionaba a mandos policiales.
“Sin aportar ni una sola prueba”.
Y tienes:
👉 Actas falsificadas.
👉 Testimonios de funcionarios que dicen que el puesto no era necesario.
👉 Directores de conservatorio que no pidieron esa figura.
👉 Un procedimiento tramitado a toda velocidad.
👉 Correos internos hablando del “hermanísimo”.
👉 Una candidata que declaró que no hubo igualdad de oportunidades.
👉 Un aviso previo de que la plaza ya tenía nombre.
👉 David Sánchez buscando alojamiento en Badajoz antes incluso de resolverse el proceso.
👉 Un puesto de alta dirección diseñado para alguien sin arraigo previo en Extremadura.
👉 Y una posterior modificación del cargo para adaptarlo a su situación personal.
Gallardo no enchufó al hermano de Pedro Sánchez.
Simplemente creó un puesto que nadie pedía, lo tramitó a toda velocidad, lo vistió de legalidad, lo adjudicó al hermanísimo y luego todos los papeles, correos y testigos empezaron a apuntar exactamente en la misma dirección.
Pero, según Sarah, no hay una sola prueba.
Al igual que ella entró en RTVE por su mérito y capacidad con la carrera sin acabar y su novio trabajando en un programa.
Es todo casualidad.
Y los que pensamos que hay causalidad somos fachas.