Me vió entrar, me vió salir, me vió empeorar y me vio salir de nuevo. Ella, ahí, sin irse a ningun lado. Puedo decir que soy el pibe mas afortunado que hay, sin duda alguna. Lo que nos depare el destino no lo sé, pero que siempre voy a estar contigo, lo tengo claro. Para siempre.