Madurar es entender que no, no hay tantos peces en el mar.
Las conexiones reales y genuinas son raras, y por eso vale la pena cuidar a quienes de verdad suman en tu vida.
El pasto no es más verde del otro lado… es más verde donde lo riegas.
Cuando me dicen “el perdió”, pero yo soy la que da vueltas a las 2 de la mañana, perdí la noción de quien soy y el pudo rehacer su vida como si nada hubiera pasado. Pero en fin, el perdió.