A veces lo que provoca la envidia no es el dinero, el carro o las cosas que tienes. Lo que causa la envidia es tu esencia, tu energía, lo qué haces bien y el brillo que viene de tu ser y que jamás podrán copiar...
Meterse con la vida laboral de alguien es tan feo como hacerlo con su físico. No todos han tenido las mismas oportunidades ni las mismas circunstancias para salir adelante, así que menos presumir de años cotizados y más empatía.
Qué feo envidiar la felicidad, el éxito o la vida de los demás… porque mientras miras alrededor, te olvidas de disfrutar y construir la tuya,hay nada como estar enfocado en uno mismo…al final, cada quien brilla a su manera
Le doy gracias a la vida porque hoy puedo estar acostado en la cama de mi cuarto y no en la de un hospital, puedo cenar lo que se me antoja y no lo que se puede, tengo trabajo y no tengo que buscarlo. Agradecido hoy y siempre por mi familia y por todo lo demás.