Necesito que CADA ARGENTINO ESCUCHE ESTO.
NO se quien es la chica pero Twitter has tu magia y hay que encontrarla!!!!
Cada vez que Argentina gana, aparece la misma canción.
Son soberbios, se creen el centro del mundo, que arrogantes los argentinos.
Lo curioso es que nunca nos lo dicen cuando perdemos.
Nos lo dicen cuando demostramos de lo que somos capaces.
Y quizás haya una razón.
Porqué el argentino no aprendio a agachar la cabeza.
Nos educaron para discutirle al poderoso, no para rendirle pleitesia, porque acá el respeto nunca fue obediencia.
Nunca nos salió demasiado bien eso de aceptar que alguien vale más por el cargo que ocupa, la bandera que lleve o el dinero que tiene.
Por eso cuando alguien intenta ubicarnos en un escalón inferior, nuestra respuesta suele ser la misma desde hace generaciones:
"A mi que carajo me importa"
No es una frase de soberbia, es una declaración de igualdad.
Es la certeza de que nadie nació para mirar a otro desde abajo, porque un país que nació enfrentando imperios, difícilmente aprenda a vivir de rodillas.
Cuando José de San Martín cruzó Los Andes no fue a conquistar pueblos, fue a liberarlos con un ejército improvisado mal equipado, y enfrentando a una de las mayores potencias militares de la época.
Nos va a llevar un tiempo, porque perder una final duele, y al dolor hay que darle su lugar. Pero un día nos vamos a despertar y nos vamos a acordar, sobre todo, de las cosas increíbles que hizo Messi en su atardecer, y de lo que sufrimos con Cabo Verde, y de cómo resucitamos en 12 minutos en octavos, y de los goles de Julián y Lautaro contra Suiza, y de cómo se lo dimos vuelta a los ingleses en la semifinal. Y vamos a darnos cuenta de que hicimos un Mundial increíble, y todo mientras teníamos que bancarnos a un montón de imbéciles que hablaron hasta por los codos, imbéciles que no tienen ni idea de fútbol ni de nuestro modo de ser y de actuar, tejiendo teorías conspirativas que nos indignan, pero en el fondo deberían causarnos gracia.
Los más grandes ya lo vivimos en Italia 90: hay Mundiales que no te dejan una estrella más en el pecho, pero alimentan tu Historia.
Así que gracias, Selección Argentina. Un abrazo grande y gracias por todo.
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Espero el comunicado de Adriana Bravo @aadrib, presidenta del Departamento de Inclusión e Igualdad de Género, repudiando la llegada del condenado Sebastián Villa al club.
@juancortese Noto mucha cobardía, no solo acusás sin poner nombre ni apellido, sino que después no te la bancas y lo borrás. Dónde está el periodismo? Calladito como ayer tu estadio. Un impresentable.
𝐀𝐒𝐈́ 𝐍𝐀𝐂𝐈𝐎́ 𝐁𝐎𝐂𝐀 💙💛💙
De una idea en la Plaza Solís nació una pasión que hoy cumple 121 años
¡𝗙𝗘𝗟𝗜𝗭 𝗖𝗨𝗠𝗣𝗟𝗘𝗔Ñ𝗢𝗦 𝗕𝗢𝗖𝗔!
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Si vas a bancar a los atorrantes de @tapiachiqui y @TovigginoPablo, hacelo con tu nombre y apellido. No en nombre de mi club. No en nombre de los socios. Nadie te dio esa representación.
(Valido para cualquier dirigente del fútbol argentino).
Se instaló eso de que “los argentinos son discriminadores” y la verdad que no compro. Tengo amigos argentinos, conozco Argentina, fui, viví el trato, y no es así. ¿Hay argentinos discriminadores? Seguro. Pero también hay uruguayos, brasileños y de cualquier país. El problema no es la nacionalidad, es la educación que recibiste, los valores con los que creciste y las bases que te dieron en tu casa.
Generalizar siempre es lo más fácil y lo más injusto. Meter a millones de personas en la misma bolsa por lo que hacen algunos es exactamente el tipo de pensamiento que después criticamos. La discriminación no tiene bandera, no tiene himno, no tiene pasaporte. Tiene falta de empatía y mala formación.
Antes de señalar a un país entero, estaría bueno entender que la calidad humana no depende del lugar donde naciste, sino de cómo elegís vivir y tratar a los demás.