Es necesario un pronunciamiento oficial de parte de estas entidades. Muchos clientes y trabajadores están expectantes y angustiados ante las decisiones que tomarán.
@Davivienda@bancocajasocial@Bancolombia@BancoPichincha@bbva @BancosAval
La cuarentena debe excluir solo a trabajadores esenciales: salud, seguridad, servicios públicos y alimentos.
Debe tener medidas sociales: exoneración de pagar cuotas crediticias, arriendos y servicios públicos
Un bono alimenticio para todo el sisben cada 15 días.
"Beneficios Tributarios y las oportunidades perdidas para la Ciencia en Colombia"
Los invito a leer esta opinión sobre Beneficios Tributarios para Ciencia, Tecnología e Innovación y lo que se ha perdido con su acelerada desaparición en los últimos años.
https://t.co/oaHqAqugd9
Que yo sepa, Iván Cepeda nunca se indignó por los más de 50 mil asesinatos que sucedieron en este gobierno de la Paz Total, o por los audios de Benedetti, o por los desmanes de Laura Sarabia, o por los escándalos de Nicolas Petro -o los de Verónica Alcocer-, o por los abusos en los nombramientos en el servicio exterior, entre muchos escándalos.
Se indignó por la doble nacionalidad de Abelardo (y no por la de Petro, que tomó posesión con nacionalidad italiana) y amenaza ahora con desconocer el gobierno de quien le ganó en franca lid: ¿ese es el ejemplo de demócrata que tocaba valorar por su ponderación y trayectoria?
Hasta el último minuto abusando del poder, usando los recursos públicos en función de una campaña.
¿Y hablan de libertad de prensa?
Ni un voto por esto!!!!
Me he mantenido al margen de la política electoral como dije que lo haría. No apoyo ninguna candidatura como se ha intentado insinuar. Mi único interés es que a Colombia le vaya bien, que se respete la Constitución del 91 y que avancemos hacia un país más próspero, en paz y más unido. La implementación del Acuerdo de Paz es un compromiso del Estado y un deber con las víctimas. Sea cual sea el resultado, las instituciones deben respetarse y la voluntad de los ciudadanos debe acatarse.
Aída, le respondo con el mismo respeto con el que siempre me he dirigido a usted.
Nunca he cuestionado su origen, su identidad ni las comunidades que representa. He cuestionado sus ideas y sus posiciones públicas, que es precisamente lo que ocurre en una democracia.
Convertir cualquier diferencia política en una acusación de racismo no fortalece el debate; lo empobrece.
Colombia necesita menos victimización y más discusión de propuestas. Los ciudadanos esperan que hablemos de seguridad, empleo, educación y oportunidades, no de agravios personales ni mentiras.
Mi invitación sigue siendo la misma: debatamos argumentos, contrastemos visiones de país y permitamos que sean los colombianos quienes decidan.
Mientras usted lanza acusaciones en redes, vuelve a dejar una silla vacía en un debate al que los colombianos esperaban verla asistir.