@AyoubElHar61810@icardo8 Realmente no les interesan las vidas de personas inocentes, que una nación arda (sea la que sea) solo afecta a todas las personas inocentes. Los que hacen la guerra son los asesinos, ver una nación arder no debería ser un festejo. Al final le celebran a asesinos que matan menos.
hoy alguien me dijo “yo sé que mis problemas no son tan grandes porque hay gente que tiene peores… pero la estoy pasando muy mal” y pues, el único que vive dentro de tu cuerpo eres tú, el único que siente tu mente, tu ansiedad, tu tristeza o tu miedo… eres tú. El dolor no es una competencia, no existe un ranking mundial de quién sufre más. Que alguien tenga problemas más grandes no hace que los tuyos desaparezcan, tu experiencia es tuya, tu proceso es tuyo, tu cuerpo es tuyo y no tienes que compararte con el dolor de nadie para validar lo que sientes.
Respétate a ti mismo honrando lo que sientes…
¡NO! El Trastorno Depresivo Mayor y los Trastornos de Ansiedad no son meramente emociones que hay que superar poniendo de su parte, echándole ganas, yendo al gimnasio o a la iglesia. Son condiciones psicobiologicas de etiología multifactorial qué deben ser tratadas médica y psicoterapéuticamente, no se puede hacer caso omiso de la parte biológica, hay que descartar alteraciones cerebrales, hormonales, nutricionales y de distintos sistemas del cuerpo, también hay que trabajar en terapia tus hábitos de vida, tu estrés, tus creencias, la relación contigo mismo y con la sociedad, tus traumas, etc. La recuperación es un proceso que puede iniciar hoy pero no sabemos cuando va a terminar. No es tomarse una pastilla y ya, así no funciona la cosa. Pero también es su decisión, no es obligatorio, si se siente bien así como está, no hay problema, se le respeta eso, pero si siente que necesita ayuda, que no puede más y que quiere cambiar, ahí si nosotoros lo podemos ayudar, eso si, tiene que hacer caso, no es que vaya al médico a decirle que usted leyó en Google lo que le tiene que mandar.
Buen momento para recordar que Leon Larregui le escribió "Arrullo de estrellas" a su mamá que estaba enferma y se le fue a cantar al hospital unos días antes de que ella falleciera.