no importa cuánto ames a una persona, tu amor no le va a ganar nunca a su crianza, a los años donde nadie lo escuchó, a los padres que no lo vieron, a la idea mediocre del amor con la que creció y mucho menos a su fachada de autosuficiencia
Antes me dejaba llevar mucho por mi corazón y mis sentimientos, hoy aprendí que no, no tiene que ser así, así que le di el control a mi cabeza, porque el amor es muy lindo pero eso no basta.
Es curioso cómo, en un mundo donde todos quieren más, llega un momento en el que tú empiezas a querer menos, menos ruido, menos estrés, menos comparaciones y menos necesidad de demostrar y encajar. Es donde te das cuenta de que quieres una vida más tranquila y auténtica.
Créanme yo siempre perdono todas las cosas que me hacen, pero jamás
JAMAAAAAAAAAAAAAAS olvido como me afectó. Por esa razón, ya nada vuelve a ser igual con esa persona