Dejen de culpar a los docentes y háganse cargo de sus hijos. Sáquenles las pantallas y métanlos en deportes. Mírenlos a la cara. Oblíguelos a cenar en familia. Pregúntenles cómo están, qué hicieron, si tienen tarea. Revisen sus cuadernos. Llévenlos al pediatra y al psicólogo.
Mi prioridad? Mi hija, sus siestas y lo que ella necesite obvio.. yo dejaré de lado algunas cosas por ella, todo es momentáneo. Quien lo pueda entender bien y sino bueno lo lamento.