No te preocupes, ya no necesito que cambies y perdóname por las veces que quise obligarte a mejorar por nosotros, ya no hay nada que salvar...
Un día entenderás porque tardé tanto en irme....
Solo desapégate. Deja que termine. Acepta lo que la vida te traiga. No todo está destinado a durar, y no todas las historias tienen un final feliz. Deja de forzar lo que ya no encaja. Hace las paces con lo que se termino y permítete volver a respirar. Todo pasa.
Mi ciclo contigo terminó el día que el cansancio comenzó a ser más grande que la ilusión. Te quise, lo intenté y luché por nosotros, pero también aprendí que hay despedidas necesarias para volver a encontrarse con uno mismo. ❤️