No saben cuánto duele sentir que estás perdiendo a la persona que no es tu sangre pero darías la vida por él, pero al mismo tiempo lo feliz que me siento por verlo crecer tanto y por todo lo hermoso que está formando
No importa cuánto tiempo pase, ni cuánto intente dejar todo atrás, el dolor sigue ahí, mi alma y mi mente no te suelta, mi memoria te trae a mí todos los días, no paro de pensar en la última vez que te vi, en nuestro último abrazo, en nuestro último beso
haberte sanado toda esa tristeza que no te dejó seguir a mi lado, nunca voy a poder dejar de pensar en que hubiera pasado si hubiera sido más grande, o si te hubieran escuchado. Sé que no me lleva a ningún lado pensarlo, pero no sé cómo hacer para sacarme todo de la cabeza.