hay que saber comunicar y expresar lo que sentimos y necesitamos del otro, lo que nos molesta y nos hace bien, lo que nos conmueve o nos produce inquietud. Hablar no siempre es la solución, pero es un vehículo que nos permite, dentro de lo posible, enlazarnos mutuamente.
amor también es saber preguntar en el momento indicado, esto es, respetar los tiempos del otro y tolerar que a veces no puede responderte cuando querés, sino cuando su realidad psíquica es capaz de trabajar.
Que mágico que en la vida puedas reinventarte las veces que quieras. Si hoy no te gusta ser de tal manera, lo cambias, si mañana no te gusta estar en un lugar, te marchas, si en una semana descubres que quieres intentar algo distinto, lo haces. Y así siempre.