si tu hijo molesta o agrede a mi perro y el perro se defiende, la culpa es tuya
mi deber es educar a mi perro para que se porte bien, educa tú a tu hijo para que haga lo mismo
Hablan de cómo festejar o no y la respuesta es sencilla: si en el partido te respetan respetás. Si te agitan, agitás.
Se ganó en el Maracaná y no hubo una sola burla. Hay código.
No es tan difícil no ser un pelotudo a la hora de comentarlo.