defender la educación universitaria no es solo hablar de aulas, es hablar de futuro. la universidad no es un privilegio, es una herramienta. y cuando se vacía, el futuro también se achica
Qué desmoralizante es tener que explicar por qué es bueno que la gente tenga acceso a la universidad, pueda atenderse en un hospital o pueda jubilarse dignamente.
❗️ "VINE CON CARTELES DE MIS ALUMNOS PEGADOS, QUERÍAN ESTAR ACÁ Y NO PUDIERON ASÍ QUE YO TRAJE SUS MENSAJES"
Un docente de educación secundaria se acercó a la Marcha Federal Universitaria con carteles de sus alumnos pegados: "Este guardapolvo es de mis hijos, que están estudiando en la universidad. Vengo por ellos. Y los carteles son de mis alumnos, que quieren estar presentes y no pudieron. Yo vengo a poner el cuero, nada más... este es mi aporte. Mi granito de arena".
Además, opinó sobre el desempeño del presidente libertario: "Javier Milei le está cagando el futuro a los argentinos. Estudiar te abre las puertas al mundo del saber, a mí la educación me dio un futuro y una vida. Sin educación pública, la Argentina no sería Argentina. Sería una colonia, no mi país".
📹 @nico_baccaro
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HIJOS DE RE MIL PUTA!
Este nene pedía no volver con su familia porque lo cagaban a palos. Nadie vio nada. Ni la policía, ni la poronga de familia que tenía. El nene apareció muerto en 5 de abril en Comodoro Rivadavia por un paro cardiorrespiratorio. Los padres están fugados. No puedo entenderlo!!!!! Me invade la ira.
Otro caso Lució Dupuy
“Parece una obviedad aclarar que los glaciares no son PIEDRAS CONGELADAS, son reservas de agua dulce para MILLONES de argentinos, los que hoy votan por modificar esta ley son los que después van de vacaciones y se sacan fotito en el Perito Moreno”
LA JUVENTUD NO ESTÁ PERDIDA
“En la dictadura los asesinatos, las torturas y las desapariciones se contaron por miles. Fueron años terribles, y para mí, también de enorme tensión: transportar gente a escondidas a través de los puestos de control de la zona de Campo de Mayo, tener en mis manos sus vidas y la responsabilidad de su salvación. Me acuerdo preparar la fuga de un joven que corría peligro. Lo fui a buscar en mi auto, le pedí que se tumbara atrás, en el espacio de los asientos, lo tapé con una manta gruesa y tras superar tres controles lo lleve al Colegio Máximo de San Miguel. Una vez allá, le pedí que se sacara la alianza, porque estaba casado, y lo presenté como un joven que se unía a nosotros para hacer ejercicios espirituales porque quería valorar la opción del sacerdocio. Se quedó una semana mientras organizaba su huida a Brasil. Una mañana temprano lo vestí de sacerdote, le entregue un documento de identidad mío -porque se parecía un poco a mi- y lo llevé a Aeroparque Jorge Newbery donde lo esperaba un vuelo a Foz do Iguaçu, ambos conscientes que si nos descubrían lo matarían a él y después a mi. Gracias a Dios salió todo bien y el chico se salvó. Todavía sigue vivo y me escribió al Vaticano”.
Durante la dictadura el Papa Francisco salvó a decenas de personas perseguidas. Los escondía, los transportaba tapados y los hacía pasar por sacerdotes hasta sacarlos del país. Les daba documentación falsa, vestimentas eclesiásticas y coordinaba viajes para que escapen. Arriesgó su vida muchas veces, sabiendo que si lo descubrían lo mataban.
Francisco fue un hombre santo, incluso mucho antes de llegar a Roma.