Madurar es dejar de creer que el amor puede convencer a quién ya decidió no elegirte. Por más amor que le des a esa persona, no va a cambiar, no le va a nacer, no va a poder, no tendrá tiempo, no va a querer ni le va a importar.
Nunca fuerces a nadie a elegirte, si alguien cree que puede encontrar algo mejor en otro lugar, déjalo ir, no retengas a quien no quiere quedarse, la vida es demasiado corta para insistir en quien no está seguro.
No dejes que nadie te consuma la vida. Si no te llamó, andate a dormir y descansa. Si dejó de contestarte, esa ya es la respuesta que necesitabas. A veces la vida nos envía señales claras, no mendigues atención, no des más de lo que recibes.