Durante los últimos 10 años, bebía de 3 a 5 tazas de café al día.
Hace 3 meses dejé de tomar cafeína. Al principio fue difícil, pero las recompensas valieron la pena.
- Pensamiento más claro.
- No más ansiedad.
- No más bajones por la tarde.
Entonces, ¿qué me hizo cambiar de opinión?