"Me das paz" quizá sea una de las formas más bonitas de decirle a alguien: contigo puedo ser yo, puedo bajar la guardia y sentirme en casa. Porque encontrar a una persona cuya presencia calme el alma y no la inquiete, vale muchísimo.
Todos cargamos con un pasado y con decisiones que, vistas desde el presente, habríamos tomado de otra manera. Nadie es completamente inocente ni completamente culpable, pero cada día nos ofrece la oportunidad de crecer y ser mejores que ayer.
La felicidad está mal entendida. Nos la venden como un éxtasis constante, cuando en realidad casi siempre es calma, es la ausencia de urgencias, un domingo por la tarde sin nada que resolver.
siempre cuido mis acciones para no hacer sentir mal a las personas, hasta que me di cuenta de que a los demás no les importa si sus acciones me lastiman. y entendí que la empatía también necesita conciencia y límites.