“I wrote this because I can’t speak about it.
I wrote this because I want you to know that I will make sure that you live on.”
@RBLeipzig and @equipenatciv winger Yan Diomande on the life of his sister, Roxane. https://t.co/6wQmpdWTSi
Vender armas sin licencia en la calle es ilegal. Lo contrario nos parecería una barbaridad. En Telegram se hace.
Desnudar a una niña en la calle es ilegal. Lo contrario nos parecería una barbaridad. En Grok (X) se hace.
Ofrecer datos bancarios robados de alguien en el banco es ilegal. Y te parece correcto que así sea. Se venden en Telegram.
Si un alumno de 12 años pegara en una pared del cole una foto manipulada de una compañera para desnudarla probablemente sería expulsado. Lo hace en Instagram de forma anónima. Por cosas así hay suicidios de niños.
Vender mujeres y niñas para esclavizarlas prostituyéndolas es ilegal. Y lo entiendes perfectamente. Pero en Telegram se hace. Se organiza ese tráfico.
Negar el Holocausto es ilegal en buena parte de Europa. Y supones que después de Auschwitz es lo correcto. En X se hace a diario sin consecuencias.
Publicitar en televisión que beber lejía es bueno para el catarro es ilegal. Lógico. Aquí no.
Ningún padre y ninguna madre expondría a sus hijos pequeños a pedopornografía, violencia o incitación al suicidio.
En esta red se hace. Y en Tiktok. Y en Instagram. Y en Telegram. Y en WhatsApp. Etc.
Impedir eso no es censura. Y hay normativa europea y nacional, absolutamente democrática, para impedirlo. Ahora toca aplicarla.
Quienes defienden que las redes sociales sean un lugar sin ley no defienden la libertad de expresión. Al contrario. Acabarían con ella si pudieran. Defienden la violencia, la xenofobia, la pederastia y todo eso que no defienden en público porque sus madres los coserían a tortazos.
El vaso de la paciencia de los gobiernos europeos se llenó.
Ya era hora.
Ayer domingo, la tragedia volvió a sacudir las vías en España, y con el estruendo del metal aún resonando en nuestra conciencia colectiva, emergió otra vez ese fenómeno tan moderno como despreciable: el carroñerismo digital.
Mientras los servicios de emergencia trabajaban a contrarreloj y las familias aguardaban noticias con el corazón en un puño, las redes sociales se inundaron de "expertos" de ocasión y cazadores de clics. Me produce una indignación profunda observar cómo, ante el dolor ajeno, hay quienes solo ven una oportunidad para alimentar su propio ego o ganar un puñado de seguidores.
Denuncio desde aquí a los que suben la foto más cruda, no por informar, sino por el morbo de ser los primeros. Denuncio a quienes lanzan teorías conspirativas o culpas políticas sin esperar peritajes, solo para apuntalar su ideología sobre los escombros. Y sobre todo, denuncio a esos "protagonistas" que se graban frente a la catástrofe, buscando que su rostro sea más importante que la propia noticia.
Un accidente ferroviario es una herida abierta, no un escenario para el selfie de turno ni un tablero de juego para la desinformación. El respeto a las víctimas empieza por el silencio y termina en la veracidad. Menos cámaras buscando el aplauso y más humanidad ante el duelo.
Un fuerte abrazo y mis más sincero pésame y fuerza para todos/as los afectados/as.
📺 TV en DIRECTO | Mazón: "Espero que cuando baje un poco el ruido la sociedad pueda distinguir entre un hombre que se ha equivocado y una mala persona. Ha sido un honor servir a mi tierra" https://t.co/EEqQNbKGzA
Apoyar el genocidio israelí, el asesinato indiscriminado de niños y niñas es lo que da mala imagen. Intentar forzar a los gobiernos para que detengan el horror es lo único que mantiene nuestra imagen y nuestra dignidad como país.
Lo tremendo no es bloquear una Vuelta Ciclista. Lo tremendo es bloquear el paso de ayuda humanitaria mientras los niños mueren de hambre. Civiles, gente como tú y yo. Con sus familias y tal.
🔴 ÚLTIMA HORA | La organización de la Vuelta cancela definitivamente la última etapa después de que los manifestantes propalestinos bloquearan al pelotón en Madrid. https://t.co/EFFOCuvkZI
Qué tristeza ir a hacerse fotos para intentar capitalizar unas protestas que no han necesitado de su presencia en ningún otro punto del país: ni junto a, ni junto b.
Esta es la pancarta gigante con la que han recibido a la Vuelta a su paso por Pontevedra en solidaridad con Palestina: "Israel asesina. La Vuelta patrocina". Muy grande el pueblo gallego denunciando el genocidio de Israel.