Aún es sábado.
Los fariseos festejan.
Jerusalén está confundido.
Los discípulos están escondidos.
Judas se ha ahorcado.
María está llorando.
Pedro lo ha negado.
El enemigo se está riendo.
La muerte ha “ganado”.
La esperanza está perdida.
Jesús está enterrado.
Una roca lo tiene encerrado.
Una legión lo vigila.
Son las 11:59...
Falta 1 minuto para que sea domingo.
Pero aún es sábado.
El cielo guarda silencio 60 segundos más.
El infierno descorcha vino.
Roma duerme tranquila.
Pilato cree que se ha librado.
El Sanedrín respira aliviado.
El templo sigue de pie... pero vacío de Dios.
Es sábado… y parece que el mal tiene la última palabra.
Es sábado… y las promesas parecen cenizas.
Es sábado… y los sueños están envueltos en ilusión.
Los discípulos no entienden.
Las mujeres no duermen.
La fe está colgando de un hilo... roto.
Pero el cielo no improvisa.
El reloj de Dios nunca llega tarde.
Porque, aunque nadie lo ve...
Aunque nadie lo espera...
Aunque nadie lo imagina...
Allá, en el silencio del sepulcro...
donde los soldados bostezan...
donde las sombras celebran...
algo está comenzando a latir.
Una respiración interrumpe la muerte.
Un corazón vuelve a golpear las tinieblas.
Una luz comienza a rasgar lo imposible.
Es sábado...
Pero el infierno cometió un error:
¡Mató al que no se podía quedar muerto!
Son las 11:59...
Falta un minuto para que el mundo vuelva a nacer.
El infierno sigue brindando,
pero su fiesta tiene los segundos contados.
El diablo sonríe confiado,
sin saber que está a punto de escuchar
el sonido más temido por el reino de las sombras:
el sonido de una piedra moviéndose sola.
Los ángeles ya afilan trompetas.
El universo contiene el aliento.
La tumba empieza a temblar.
La muerte siente un escalofrío.
Porque ese cadáver que vigilan…
no es un cadáver cualquiera.
Es la resurrección hecha carne.
Es Dios haciendo lo que siempre hace:
transformar finales en principios,
cruces en tronos,
lágrimas en himnos
y tumbas en puertas abiertas.
Son las 12:00...
Y la muerte ha sido despojada.
Y el infierno empieza su bancarrota.
No era solo un hombre…
Era el principio y el fin.
Era la vida misma.
Era el "Yo Soy"...
el que sigue vivo
y reina hoy,
por los siglos de los siglos.
Amén.
#danielhabif
Emmm en que momento otoño pensó que era buena idea meter un día invernal. No me gusta capo, trabajo en escuela pública deplorable y ando en bici, me cago de fríooo
Tengo dos 4to años en nivel secundario, a un grupo lo amo porque son compinches, colaboran, nos reímos, me hacen la vida fácil. Y el otro grupo, parece que le estoy dando clases a oas plantas, no participa nadie, no responden, tengo que remarla en dulce de leche constantemente 🫠
Hoy armé mí valija de maquillajes porque tengo turnos en Sansa y me di cuenta que estoy cumpliendo mí sueño de tener muchas cosas, muchos tonos de bases, productos de calidad.
Y de paso pegué una lloradita🤧😂
Se viene el fin de año escolar y no entiendo nada. Tantas fechas con instancias para evaluar y cierre de notas, que no se para donde agarrar 🫠
Estoy más perdida que mis estudiantes 🤣
Por 24 años mí casa en San Salvador fue la última de la cuadra, literal chocaba con el alambrado del campo.
Hoy, haciendo una invitación para mí cumple, me doy cuenta que ya no puedo usar esa referencia pues "el pueblo se agranda", hay otra casa y ya no existes tal alambrado😪
Le compré la primer cremita para la cara a mí hermana para que empiece a tener una rutina de skin care.
Hablando de tips, me di cuenta de que se viene secando la cara con la misma toalla que usamos para las manos.
Casi la mato🥴
Pleno siglo XXI y todavía hay que escuchar y ver el maltrato infantil, tanta facilidad de educarse con el celular y a veces seguimos siendo los mismos cavernícolas y peor, porque ahora tenemos herramientas y no las usamos bien.
Hoy yendo a la escuela cruce a una madre y a su niñito en un "pata pata" (o como se le llame ahora) y escucho que muy pedagógica y amorosamente le dice: ¡Dale nene, así no va, sos BOBO!
No les puedo explicar cómo se le rompió el corazón de la tristeza y la impotencia.