@jacobinlat Eso hasta que, en la década de los 30, después de su muerte, su obra fue desacreditada y prohibida por el regimen de Stalin hasta 1956, en que fue revalorizada.
Como apuntó Simone Weil en 1941 (“La condición obrera”), el más vil y eficaz ataque que se puede ejercer contra la inteligencia de la población es el de sustraerle su atención, ya que “vacía el alma de todo lo que no sea la preocupación por la velocidad”. https://t.co/Q0rw8FExL9
Hay mucho comunista con vocación de estadista y hombre de Estado y, así a ojo, por lo que veo, son siempre comunistas no organizados y de sofá. Los comunistas no prescriben políticas al Estado, y mucho menos políticas que impliquen fortalecerlo o militarizarlo.
Sé que llego tarde a la discusión, pero veo mucha confusión entre el carácter nacional de la UNAM y su financiamiento federal. Al respecto, van algunos comentarios:
1. El carácter nacional de la UNAM se refiere a que está al servicio del país, esto es, que realiza investigación
@JamStan1978@ScratchyDerose Quieres que una serie dure una eternidad y termine convirtiéndose en una caricatura de sí misma, como el caso de Los Simpson?
¿Por qué la gente que fue sacada de la pobreza por gobiernos de izquierda termina votando por la derecha más radical?
"Creamos consumidores con capacidad adquisitiva, pero no creamos ciudadanos con conciencia de clase."
Álvaro García Linera
Durante el boom de materias primas de los 2000, los gobiernos del PT en Brasil, el kirchnerismo en Argentina, el chavismo en Venezuela, el MAS en Bolivia y el correísmo en Ecuador tuvieron recursos históricos. Redujeron la pobreza. Ampliaron el consumo. Crearon una nueva clase media.
Pero no cambiaron quién controla los medios, el capital financiero ni la narrativa cultural. No industrializaron. Siguieron dependiendo de vender petróleo, soja y minerales al exterior. Cuando los precios cayeron, el dinero se acabó — y con él, la base política.
Lo más paradójico: esa nueva clase media que emergió gracias al Estado comenzó a adoptar la ideología de las élites. Sin educación política, el ascenso social se reinterpretó como puro mérito propio. Y ese sector terminó votando por Milei, por de La Espriella, por Kast, por cualquier figura que prometiera "menos Estado" y "mano dura" — exactamente las políticas que los habrían mantenido en la pobreza.
El patrón se repite: Bolivia, Brasil, Ecuador, Argentina, Colombia, Chile. La izquierda gana, reduce la pobreza, pierde el poder, y la derecha más radical del ciclo anterior regresa con más fuerza que nunca.
Como advertía Gramsci hace un siglo: tomar el gobierno no es lo mismo que tomar el poder. Mientras la derecha controle los medios, el sistema financiero y la cultura, cualquier victoria progresista será temporal.
El progresismo que solo reparte dinero sin democratizar el poder real está condenado a ser devorado por los monstruos que se negó a desmantelar.
Noticias a Voces
@ReviewerRandom No solamente fue por la pandemia. También es que los padres permiten a los niños tener una pantalla enfrente de ellos, lo que afecta sus habilidades cognitivas y de aprendizaje, en vez de ponerlos a leer un libro.
Las redes sociales no están derechizando la gente. Lo que están haciendo es empobrecer el debate público convirtiendo todo en una cuestión de buenos y malos sin matices, a la vez que afectando la capacidad de la gente de pensar detenidamente. En ese contexto, se han creado condiciones para que el mensaje plano y simple de las derechas tienda a conectar con mayor eficacia. Esto es, a generar más efectos de verdad.
Y estos son todos los puntos que quería resaltar sobre los problemas que tengo con aquellos que se aferran a sus ideologías y dogmas de manera ridícula. Ahora sí, estoy preparado para que vengan a insultarme y a odiarme. No me importa. Lo único que van a hacer es darme la razón.
Me van a funar por lo que voy a decir, pero ni modo, es mi forma de pensar y es lo que he notado en esta red. Así que aquí va:
Tengo varios problemas con los llamados "comunistas de twitter". Abro hilo:
10. Y por último, los "comunistas de Twitter" no han sabido o no han querido organizarse como sí lo hicieron los bolcheviques en 1917 y parece que nunca saldrán de su zona de confort, a menos que surja una figura como Lenin o Stalin que los anime a salir y a moverse.