Pedro Sánchez piensa en dimitir por el acoso que está sufriendo su mujer y él. La derecha y ultraderecha lleva años tratando de hacer por medios no democráticos lo que no consiguieron en las urnas: hacer caer al gobierno de coalición.
No todo vale.
Si Pedro Sánchez dimite por esto ganan las fake news, gana el lawfare y ganan quienes llevan años haciendo lo imposible para que no gobierne la izquierda. Es duro aguantar, pero no queda más remedio.
“A pesar de los intentos de manipulación de la extrema derecha las protestas de los agricultores españoles y europeos se sustentan con sólidos argumentos”. Recomiendo este artículo sensato y responsable publicado en @heraldoes que demuestra el compromiso y la pasión de gente como @marcosgarceslz cuya lucha y defensa del campo en todo momento es incuestionable. Comparto todo lo que dice. Ánimo y fuerza
Buika: cómo estás Mimi.
Denna: soy Denna.
Buika: me la suda, eres Mimi y se fue en la primera gala donde te tendrías que haber ido tú. A tu puta casa
#OTGala3
Las palabras de Feijóo reflejan que ha estado más pendiente del discurso de Ayuso que de leer el acuerdo firmado entre PSOE y Junts.
Ya es hora que acepte los resultados electorales y entienda que hay una mayoría a favor de avanzar en la convivencia.
https://t.co/5dJzGA0ZZH
Que alguien le diga a Rosa Díez que los únicos responsables y culpables de un intento de asesinato son los que han disparado.
Y que sembrar odio abrazando una ideología totalitaria es lo que ella hace, acusando sin pruebas a quien a ella le interesa
@rosadiezglez#irresponsable
Han llenado Ferraz pero han perdido España.
Han comenzado gritando “puto rojo el que no bote”, han seguido con el “Marlaska maricón” y se han coronado con “la constitución destruye la nación”. Pero lo que realmente estaban gritando con todas sus fuerzas es “somos incapaces de aceptar un resultado electoral que no nos gusta”.
Es evidente que la amnistía ya les da absolutamente lo mismo, lo único que les mueve a salir a la calle y gritar todas esas ridículas consignas hiperventiladas es el profundo odio que tienen por la izquierda. Por los “putos rojos”. No soportan quedarse cuatro años más en la oposición. No soportan que gobiernen de nuevo aquellos a los que tanto odian. Y por eso se inventan cuentos sobre el fin de España, la destrucción de la nación y las fantasías de siempre.
Llevan desde el 2018 pronosticando todos los males sin demasiado acierto. Y en ese caldo de odio y resentimiento en el que llevan cociéndose desde que perdieron el gobierno fueron sembrando sus manifestaciones de Colón, sus “que te vote Txapote” y sus constantes menciones a ETA durante la campaña. Por suerte, nada de esto les ha funcionado electoralmente. Igual que tampoco les va a funcionar ahora estas disparatadas concentraciones amparadas por el visto bueno del PP y el llamamiento explícito de Vox. La estrategia de gritar más fuerte que nadie, de imprimir carteles ridículos pidiendo prisión para Sánchez y de repetir muchas veces que somos unos “putos rojos” igual les sirve como desahogo para sus instintos más primarios, pero desde luego no les va a servir para ganar España.
Cada vez están más solos, cada vez están más locos y cada vez dan más miedo. Gracias a ellos y aunque les joda, hoy la investidura está más cerca que ayer.
A ver si lo he entendido bien. Azcón, nuevo Presidente de Aragón, entrega una vicepresidencia a dos consejerías a los de Abascal, pero los de Feijóo evitan la foto del acuerdo porque lo que les parece grave es la fotito y no meter a los fascistas, racistas y homófobos de VOX en las instituciones para asegurarse el sillón de presidente ¿verdad?.