El mayor crimen cometido por Fulgencio Batista fue no haber eliminado a Fidel Castro y a su banda de delincuentes tras haber asaltado un cuartel militar.
Al final, Fidel Castro quintuplicó los asesinatos y crímenes del régimen anterior y por razones incluso menos políticas y más intelectuales o de pensamiento.
Batista arrestaba y masacraba a los que se comprobaba que eran revoltosos y agitadores. Fidel Castro arrestó y masacró a escritores, artistas, filósofos, cantantes y gente de pueblo, incluidos entre esos muchos que lo siguieron por idiotas y pagaron el precio de la ignorancia y la ceguera.
La historia de Cuba nunca podrá justificar el golpe de Estado de Batista en 1959, pero de la misma forma tendrá que hacer énfasis en la envidia mostrada por Castro hacia el origen étnico de Rubén Zaldívar, su nombre de nacimiento. Nunca le perdonó, siendo tan racista, que Batista tuviese una ascendencia principal ligada a raíces ibéricas, con un componente significativo de mulato y con posible sangre indígena en uno de sus padres.
Su padre, Belisario Batista Palermo, y su madre, Carmela Zaldívar González, eran de raza mixta (mulatos); y Batista nació en una familia humilde en Banes, Oriente, en 1901. A diferencia de Castro, cuyo padre era un hacendado rico y ladrón, que mandaba a sus matones de madrugada para hacerse de terrenos ajenos.
Fue tanta su inquina y su obsesión que incluso mandó a secuestrarlo en la década del 70 en la llamada Operación 88, que te cuento debajo.
El castrismo es criminal, lo sabemos, pero también es inepto. En 1959, se jactaba de no ser comunista ni socialista. A inicios de los 60, ya era marxista-leninista, declarando a plaza llena el carácter socialista de la revolución cubana.
Desde 1960 están, dicen ellos, «construyendo el socialismo».
Luego en los 70 dijeron que había que perfeccionarlo.
Llegó 1980 y entonces sí afirmaron que iban a construirlo en serio porque, además, se corregirían todas las tendencias negativas y los errores.
En los 90, gritaron que había que salvar al socialismo.
A finales de los 90, obligaron a la gente a firmar un mamotreto que hacía irrevocable su carácter dentro del circo de constitución cubana.
Ya en los 2000 y pico, como siempre, volvieron a reciclar la consigna de perfeccionamiento del socialismo.
Vino el reordenamiento.
La tarea de reordenar lo reordenado en teoría.
Y ahora se bajan con la muela vieja de que hay que seguir perfeccionando el socialismo.
Ellos saben que no funciona.
Que no sirve.
Que no genera nada sino malestar y escasez.
Pero insisten en volver a desengrasar el moho de la empresa socialista eficiente y productiva.
Así evitamos la propagación del covid hace unos años...
Debería volver esta medida este verano y evitar la transmisión del Hantavirus...
Firma aquí por tu seguridad:
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🚨🇲🇽🇺🇸 | #URGENTE GRAVÍSIMO: El inmigrante ilegal mexicano que planeó un atentado contra la Casa Blanca tras ser radicalizado por las fake news de la izquierda estadounidense, sería un miembro militante de Morena, de acuerdo con señalamientos de personas familiarizadas con el tema.
Hay animales en extinción y luego está este otro animal.
Entonces los autos de 5 puestos con maleteros también deben ser prohibidos entonces por que meten a los secuestrados
🔴 Un informe del Centro de Estudios Estratégicos e Internacionales (CSIS) reporta nueva actividad en dos instalaciones cubanas vinculadas a labores de inteligencia electrónica. Imágenes satelitales muestran que en Bejucal, cerca de La Habana, concluyó la construcción de una antena de alta frecuencia capaz de interceptar y localizar transmisiones de radio.
⭕ Según el análisis, esta infraestructura podría ampliar la capacidad de monitoreo sobre el Caribe y el sureste de Estados Unidos. Aunque no existe evidencia pública concluyente sobre la participación china, funcionarios estadounidenses han vinculado previamente el sitio de Bejucal con operaciones de inteligencia de China en Cuba.
⭕ En contraste, los trabajos en una instalación similar ubicada en El Salao avanzan lentamente y aún no muestran señales de estar operativa. El informe advierte que estas capacidades podrían aumentar las tensiones entre Washington y La Habana.
CSIS
Béla Kun, el agitador húngaro que sembró el caos bolchevique en 133 días
El radical húngaro exhibió un fanatismo despiadado y destructivo al frente de una de las primeras aventuras comunistas fuera de Rusia. Capturado por los rusos en la Primera Guerra Mundial, Kun se contagió del virus leninista en los campos de prisioneros y regresó a Hungría en noviembre de 1918 dispuesto a replicar el modelo soviético. El 21 de marzo de 1919, proclamó junto a sus aliados la República Soviética Húngara, un régimen que duró exactamente 133 días y que combinó promesas igualitarias con violencia inmediata.
Kun, como comisario de Asuntos Exteriores y figura dominante, impulsó la creación de tribunales revolucionarios y grupos paramilitares como los «Lenin Boys», bandas que ejecutaron a cientos de personas entre marzo y agosto de 1919. Las cifras oscilan entre 370-600 asesinatos selectivos contra opositores políticos, sacerdotes, terratenientes y cualquiera que representara resistencia al nuevo orden. Nacionalizó fábricas, bancos y tierras sin llegar a entregarlas realmente a los campesinos, generó una hiperinflación galopante y provocó escasez masiva mientras lanzaba ofensivas militares fallidas contra rumanos y checoslovacos. El experimento se derrumbó el 1 de agosto de 1919 ante el avance del ejército rumano, momento en que Kun escapó primero a Viena y después a Moscú.
En la Unión Soviética continuó su trayectoria siniestra dentro del Comintern, organizando intentos revolucionarios fracasados en Alemania y Austria durante los años 20. Peor aún, participó activamente en la represión en Crimea, donde junto a otros comisarios ordenó la ejecución masiva de prisioneros blancos y civiles, con estimaciones que superan los miles de muertos tras promesas falsas de amnistía. La izquierda europea y global minimizó siempre estas atrocidades, presentando a Kun como una víctima del contexto o un idealista incomprendido, ocultando cómo su régimen dejó Hungría empobrecida y traumatizada.
El mismo monstruo que alimentó terminó tragándoselo: Stalin lo mandó a detener en junio de 1937 acusado de trotskismo, lo torturó y lo fusiló el 29 de agosto de 1938 en un campo de tiro cerca de Moscú. Hungría y el mundo entero cargaron durante décadas con las secuelas de esa fiebre comunista temprana, un recordatorio brutal de cómo las ideas socialistas atraen a los más ambiciosos y terminan dejando solo ruinas, cadáveres y mentiras repetidas por sus defensores hasta hoy.