Felicidades al pueblo dominicano 🇩🇴 He recibido la noticia de que este viernes serán modificados o eliminados 16 artículos del nuevo codigo penal en esta legislatura. Hace un mes, una comision de medio digitales fue recibida por el presidente Luis Abinader junto al ministro de justicia, en donde acordamos una mesa de trabajo en conjunto sobre los artículos 308, 310 y 192. Dicha comision fue formada por Jose Peguero, El Piro, Ricardo Ripoll, Ariel Lara y Ramon Tolentino. Agradecemos a todos los que han hecho esta conquista posible. Que viva RD 🇩🇴
Que irónico Angely que hables así cuando hasta el sol de hoy no sabes explicar el botellon que tienes en el PRM luego de que te buscaste tu like en la plaza de la bandera. Maldita charlatana
Mientras tanto Santo Domingo lleno de concreto y es más caribe que ellos, nosotros llenos de palmas que no dan sombra ni bajan temperatura. Aquí lo importante es el concreto 🙂😌
Si hay un político que no debería escandalizarse porque lo llamen tigüere, es Alfredo Pacheco.
En la cultura dominicana, un tigüere no es, por definición, un delincuente. Es una persona habilidosa. Alguien que sabe moverse donde otros se paralizan, que entiende el juego antes que los demás y que encuentra la manera de alcanzar su objetivo.
Entonces, ¿qué fue el Pachecazo sino la máxima expresión de esa habilidad?
En 2003, Hipólito Mejía había bajado una línea política clara. Rafaela Lila Alburquerque debía continuar presidiendo la Cámara de Diputados. El Presidente tenía el poder, el partido y la estructura. En teoría, nadie debía alterar ese desenlace. Pero Alfredo Pacheco hizo precisamente eso. Mientras la atención estaba en el poder presidencial, él construyó otra mayoría, convenció diputados, consiguió respaldos más allá de la línea oficial y terminó derrotando la voluntad política del propio Presidente de la República.
Aquella jugada fue tan extraordinaria que la historia dejó de llamarla una simple elección y comenzó a llamarla el Pachecazo.
Por eso sorprende que ahora Alfredo Pacheco pretenda que la palabra tigüere, utilizada por El Piro, constituya automáticamente una ofensa. Si alguien logró romper la línea de un presidente de su propio partido, reorganizar el tablero y salir victorioso, fue precisamente Alfredo Pacheco. Eso no demuestra que sea un delincuente. Demuestra que, para bien o para mal, es un político extraordinariamente habilidoso. En buen dominicano, un tiguerazo.
El Piro le dijo al presidente de la Cámara de Diputados, Alfredo Pacheco, durante una rueda de prensa: «De tiguere a tiguere, que usted es un tiguere igual que yo». Pacheco le respondió que le guardara respeto y que, de lo contrario, no le respondería.
Sin embargo, hay quienes defienden a El Piro y condenan a Pacheco por supuesta prepotencia.
Definitivamente, esta sociedad está muy mal. Ir a una rueda de prensa y faltarle el respeto de esa manera al presidente de uno de los principales poderes del Estado, y que muchos lo vean como algo normal, demuestra el nivel de deterioro del debate público y de la cultura del respeto institucional.
@DiputadosRD@Pachecoalfredoo