A Kawhi Leonard le lleva dando todo igual toda la vida y no va a cambiar a estas alturas
Antológico último cuarto el suyo en Houston con 19 puntos, 5 rebotes, 2 asistencias, 2 robos y el tiro ganador
Cuando uno ve el tenis de Musetti, recupera la fe.
La fe de que el tenis preciosista, estético, clásico... no se ha perdido. Que sigue vigente. Hay quien dice que el revés a una mano es algo viejo y que está condenado a morir. Que terminará desapareciendo.
Y yo me agarro al revés de Lolo para creer.
Que lo viejo no es tan viejo, sino más bien vintage. Que quizá haya niños que vean a Musetti tirar ese brazo a una mano y vean a Miguel Ángel lanzar trazos en un cuadro, para querer imitarle y ser igual que él.
Que si el revés a una mano está condenado a algo, es a estar más vivo que nunca. Porque ver jugar a Musetti es volver a revivir el primer amor, ese que dicen que nunca se olvida. Porque tenemos tantos reveses a dos manos, que la mayoría nos pasan desapercibidos. Los que nos tocan profundo son los que se tiran a una y de la manera en la que lo hace Lolo.
Vita eterna al revés a una mano.