Ayer desplegué una manta en el Monumento a la Revolución con el rostro de mi hijo, Carlos Emilio.
La sostuve frente a un país que sigue avanzando entre discursos, celebraciones y llamados a respaldar un proyecto de nación, mientras miles de familias seguimos sobreviviendo con la ausencia de nuestros hijos.
Y hay algo profundamente doloroso en esa imagen.
Porque días antes, en ese mismo lugar, la presidenta Claudia Sheinbaum Pardo había convocado para defender y celebrar el rumbo del país.
La misma plaza.
El mismo espacio.
Dos realidades completamente distintas frente a frente.
Por un lado:
discursos, narrativa política, celebraciones, plazas llenas y mensajes de fortaleza institucional.
Por el otro:
una madre sosteniendo la fotografía de su hijo desaparecido.
Y esa analogía retrata con crudeza el México que hoy vivimos.
Porque mientras desde ese espacio se hablaba de transformación, estabilidad y éxito gubernamental, yo llegaba días después al mismo sitio cargando 8 meses de angustia, incertidumbre y desgaste, en la búsqueda de mi hijo a Carlos Emilio.
Mi hijo tiene 21 años.
Un joven deportista, disciplinado, lleno de sueños, metas y una vida sana construida con amor, educación y valores.
Ama recorrer caminos en bicicleta.
Correr maratones.
Superarse.
Disfruta la gastronomía.
Construir su futuro.
No nació para convertirse en una ficha de búsqueda.
Desapareció el 5 de octubre de 2025 en Mazatlán, Sinaloa, dentro del bar Terraza Valentinos, propiedad de Ricardo Velarde Cárdenas, entonces Secretario de Economía del Estado.
Porque después de ocho meses sigue siendo inverosímil que Carlos Emilio no esté en casa.
Inverosímil que un joven privado de su libertad siga sin regresar mientras las instituciones reorganizan fiscalías, redefinen competencias y administran tiempos.
Inverosímil que una familia tenga que convertir su dolor en manifestación pública para exigir que el Estado mexicano actúe con la urgencia, firmeza y transparencia que este caso exigía desde el primer día.
Y profundamente doloroso entender que en México una madre no solo tiene que sobrevivir a la privación de la libertad de un hijo… también tiene que sobrevivir al desgaste institucional, a la opacidad y a la sensación permanente de estar luchando contra estructuras demasiado grandes para una familia sola.
Ocho meses después, resulta legítimo y necesario cuestionar:
¿por qué un caso que fue atraído por la FGR termina moviéndose hacia otra instancia mientras Carlos Emilio sigue sin aparecer?
¿Qué explicación institucional existe para modificar el enfoque original del caso?
¿Y por qué ciertos contextos, relaciones y posibles responsabilidades alrededor de los hechos parecieran mantenerse permanentemente fuera del centro de la investigación pública?
Porque cuando las instituciones no logran devolverle respuestas a una madre, lo que termina fracturándose no es solamente una investigación.
Se fractura la confianza completa en el Estado.
Carlos Emilio no es una cifra.
No es una narrativa política.
Es mi hijo profundamente amado.
Y yo no voy a dejar de buscarlo.
#CarlosEmilio
#DóndeEstáCarlosEmilio
#HastaEncontrarlo
#DesaparecidosEnMéxico
#NiUnoMás
#justiciaparacarlosemilio
#mamanoserinde
@FGRMexico@ErnestinaGodoy_@Claudiashein@omargarciahar
En pocos días reaparecieron varios ex presidentes.
@FelipeCalderon demostró que es un estadista.
@lopezobrador_ demostró que es un pendejo y que tiene mucho miedo.
En un país donde se intenta matar la verdad, matando periodistas, exigimos a las autoridades que Roxana Guzmán quien fue secuestrada de su casa por un comando armado, regrese con bien a su casa
Se hizo público el video en el que se llevan A Roxana Berenice Guzmán, que todavía no la encuentren es una muestra enorme de debilidad de Estado. Increíble
El Gobierno de la CDMX en una imagen.
Inviertan en drenaje en lugar de gastar en pintar de morado con ajolotes la capital del país. Las lluvias de esta madrugada afectaron el bajo puente de Xola y Calzada de Tlalpan.
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🚨 A 8 meses de la desaparición del joven Carlos Emilio Galván, en Mazatlán Sinaloa, esta mañana su familia y la plataforma Narcopoliticos colocaron, en el Monumento a la Revolución, una manta con la imagen del joven para que las autoridades no olviden este caso.
El asunto está en manos de la FGR y la última vez que se reunió su mamá fue el 26 de mayo, aunque sin avances.
Carlos Emilio desapareció del bar Terraza Valentino, propiedad del entonces secretario de Economía de Sinaloa, Ricardo Velarde Cárdenas.
Qué gusto recibir en Washington a Cayetana Álvarez de Toledo. @cayetanaAT
A ambos lados del Atlántico damos la misma batalla: defender la libertad y la democracia frente al socialismo, el autoritarismo y las dictaduras que tanto daño han causado.
España tiene en Cayetana una voz valiente contra los tiranos y una verdadera piedra en el zapato de Pedro Sánchez, uno de los grandes cómplices de las dictaduras de nuestro hemisferio.
Atacan con drones a militares en la narcoguerra sin fin de Sinaloa. Los explosivos se lanzaron también contra el jefe de la policía de Escuinapa y reventaron una patrulla. Apenas el martes, el secretario de Estado de EUA, Marco Rubio, alertó contra los drones del narco.