Me parece un detalle tan bonito cuando alguien se acuerda de que tenias que hacer algo importante y te pregunta cómo te fue, si lo lograste, si todo salió bien. Ese nivel de atención y cariño está en otro nivel.
Hola! Mi hermana busca piso o habitación en Jaén por las zonas de Renfe/Bulevar/Universidad. En septiembre va a comenzar a cursar 1º en el Conservatorio Superior de Jaén ‘Andrés de Vandelvira’. Cualquier cosa, escribidme! #Jaén
Por 2.71 habia spaghettis con tomate y atún para 5 personas y de postre una copa de chocolate con nata. Ahora por ese precio con suerte haces un bocadillo de mortadela
Comida en restaurante lleno.
En la mesa de al lado un niño de 4 años.
—Mira, papá, papá, papá, papá…
El padre resopla.
Saca el móvil.
Vídeo a todo volumen.
Se lo planta en la cara.
—Toma. Ponte esto y déjanos comer tranquilos.
Silencio.
Niño en trance.
Ojos clavados y cuerpo quieto.
Cerebro en modo fuegos artificiales.
En todas, mismo ritual:
Plato delante.
Padres hablando entre ellos.
Los niños con la cara iluminada por un móvil.
No miran el sitio.
No hablan con nadie.
No se aburren, no preguntan ni exploran.
Solo deslizan el dedo.
Y luego la excusa de siempre:
“Es para que se entretenga.”
Mentira.
Es para que tú no tengas que educar.
Para no aguantar rabietas.
Para no enseñar a esperar.
Para no sostener su aburrimiento.
Y entonces llega el atajo:
Pantalla al niño. Paz al adulto.
Cada vez que haces eso, le enseñas algo muy claro:
“Si estás inquieto, triste o aburrido, no hables.
No pienses.
No sientas.
Dale a un botón y desaparece.”
Luego llegan las quejas:
“Mi hijo no habla con nosotros.”
“No sabe entretenerse solo.”
“Se desespera si no tiene el móvil.”
No eches balones fuera.
La primera dosis
se la diste tú en aquel restaurante
“para comer tranquilo”.
Educar no es comer en paz.
Educar es tragarte el caos hoy
para no criar mañana
a un adulto que solo sabe calmarse
con una pantalla delante.
Hoy, en un supermercado,
una señora mayor deja en la cinta:
una barra de pan, jamón cocido y queso.
La cajera pasa todo.
4,80 €.
Abre la cartera.
Empieza a contar monedas muy despacio.
—Espera… creo que no me llega.
Quítame el queso, por favor.
La gente se empieza a desesperar.
La cajera anula el queso.
El total baja, pero aún no le llega.
Traga saliva:
—Entonces solo el pan.
Un chico joven se adelanta:
—Perdona, déjalo todo y ponlo junto a mi compra.
La señora mayor se ruboriza:
—No, de verdad, no hace falta… me da apuro.
El joven sonríe:
—Hoy he cobrado. Vamos a celebrarlo.
Lo dice como si estuviera de broma.
Sin tono de “te estoy salvando”.
Sin cara de héroe.
La mujer solo repite “gracias”.
Una y otra vez.
El chico cambia de tema:
—Hace calor hoy, ¿eh?
Menos mal que el pan sigue estando bueno.
Se ríen.
Cuando salen, ella le toca el brazo:
—Me has ayudado más de lo que crees.
Y el chaval responde:
—No he ayudado a nadie.
Solo he hecho la compra con usted.
Una persona así resulta irresistible.
La manera en que maneja la situación
es tremendamente atractiva.
No se trata de pagar la cuenta.
Se trata de pagarla sin destrozarle el orgullo
a quien tienes delante.
Los niños actualmente no se guardan absolutamente nada. Y eso me parece excelente.
Fuimos a una reunión familiar y mi sobrino levantó los platos de la mesa (costumbre su casa) y uno de los adultos le dijo que eso era "tarea de las mujeres". Mi sobrino de 10 años le responde:" no es de mujeres, lo que pasa es que usted es un inútil"
Si el papa hubiera venido a Andalucía tendríamos en la Cartuja:
- Al Cachorro (por su viaje a Roma)
- Un concierto de Rosario de Cádiz, la banda de la Puebla y Arahal
- Al coro rociero de la hermandad de Almonte
- A María del Monte
Pero le tenéis miedo al éxito.
+ ahora con El Barrio ha pasado lo mismo, no entiendo cual es el motivo de hacerlo y fastidiar a la gente. hay mucha que se queda sin ir a los conciertos por esto y me parece bastante injusto, aparte de ser muy cruel
oye una cosa, por qué no os dedicáis a otra cosa mejor que comprar entradas para revenderlas? entiendo que no todo el mundo es así pero con las de Bruno Mars faltó tiempo para que las pusieran en reventa y sacar más dinero (si pueden estafar a la gente, mejor) +
Mis padres me han acompañado en la mayoría de los hitos importantes de mi vida. Y gracias a Dios vivir la fortuna de sentir su apoyo. No ha ido nada mal la vida y ahora soy yo la que está acompañándoles a ellos. Confundís apoyo emocional con falta de madurez y responsabilidad.
Antes pensaba que nuestros padres eran demasiado estrictos, pero ahora, al observar a los jóvenes de hoy, creo que nuestros padres nos salvaron la vida. 🙏
DEJEN DE PEDIR GENTE PARA TRABAJAR CON EXPERIENCIA
Hay personas que NECESITAN TRABAJO Y NO TIENEN EXPERIENCIA, y no por eso van a ser malos empleados.
Hay jóvenes que QUIEREN salir adelante, solo necesitan OPORTUNIDADES.