A: Corea y México
B: Suiza y Bosnia
C: Brasil y Marruecos
D: USA y Paraguay
E: Alemania y Ecuador
F: Japón y HOLANDA
G: Bélgica y Egipto
H: España y Uruguay
I: Francia y Noruega
J: Argentina y Argelia
K: Portugal y Colombia
L: Inglaterra y Croacia
Guarden que yo respondo
Confío en Juan David Ríos.
Porque el respeto más valioso no es el que se pide. Es el que se gana.
Cuando llegó a Junior, muchos recordaban aquella discusión que alguna vez tuvo con la hinchada en redes. Parecía un pasado difícil de borrar.
Pero el fútbol siempre ofrece una oportunidad para escribir una historia diferente.
Y Juancho la aprovechó.
Los primeros partidos no fueron sencillos. Como suele pasar con quienes llegan a un club grande, necesitó tiempo para adaptarse, para entender el ritmo, la exigencia y el peso que tiene esta camiseta.
Pero con el paso de las fechas empezó a aparecer el futbolista que muchos conocíamos desde Alianza Petrolera.
Ese volante intenso, de carácter, con experiencia, que nunca da una pelota por perdida y que entiende que los partidos importantes se juegan con el alma.
Por eso hoy algunos lo llaman "Perro de caza".
No es por casualidad, sino porque representa esa clase de jugadores que muerden cada balón, contagian a sus compañeros y hacen sentir que el equipo nunca deja de competir.
Personalmente, hace años le sigo la pista. Desde Petrolera veía en él un jugador distinto. Siempre pensé que tenía condiciones para vestir la camiseta de un equipo grande.
Y qué bonito sería que ese sueño encuentre su mayor recompensa justamente aquí.
Las finales también sirven para confirmar que los sueños valieron la pena.
Ojalá el lunes sea una de esas noches.
Vamos Juancho. Vamos Junior.