Detrás de un amor sano, donde hay apoyo, felicidad, trabajo en equipo, empatía, reciprocidad y constancia, también hay conversaciones difíciles, preguntas incómodas, perdón, acuerdos y procesos complicados.
A mí me encanta dar todo lo que tengo y no me arrepiento de eso, si quieren cagarla conmigo, que la carguen, pero aquí no pierde quien da, pierde el que no sabe valorar.