El descanso es un privilegio que se concede al reclamar la victoria, y sus filos necesitan escribir su triunfo con sangre foránea todavía.
Puede aguantarlo.
Un estornudo quiebra el silencio erigido hasta ahora, acompañado de una pequeña y tosca inhalación que más adelante termina en flema. Detesta esta época del año por el frío absoluto que cabalga junto a los vientos del norte. Y todavía tiene faena que terminar...
— Joder.