Ya lo he visto varias veces y de verdad que no soporto que comparen el finalazo de Stone Ocean con los putisimos bodrios que son los finales de reinicio en general.
Sí, admito que yo mismo no lo entendí en un principio, pero basta con ver la reacción de Emporio llorando para darte cuenta de la diferencia clave.
En tu típico final de reinicio de mierda, todo se soluciona por arte de magia y se anulan todas las consecuencias negativas: los personajes buenos viven, los problemas más graves desaparecen y el prota tiene su final feliz (muchas veces inmerecido).
Pero el final de Stone Ocean no es así. Emporio sí recuerda todo lo que pasó. Él vio a todos sus amigos morir, vio su mundo ser eliminado y ahora está atrapado en un nuevo mundo con personas que tienen la cara y el alma de aquellos a los que conocía...pero que no son ellos. Y nunca serán ellos, porque la propia trama usa a Foo Fighters para explicarte que las personas somos la combinación de nuestras almas y nuestros recuerdos. Si cambias algo, ya no hablamos del mismo individuo.
No es un final triste, porque es un mundo mejor, pero tampoco es un final feliz que anule todas las consecuencias de la aventura. Jolyne y compañía murieron y ahora, unas "nuevas encarnaciones" tienen la oportunidad de vivir mejor. Emporio podrá aprender a querer a estas personas, pero sabiendo siempre que ellos no son los mismos.
Por eso es un finalazo. Es complejo y agridulce, no una salida fácil para solucionar todo de la manera más sin huevos posible.
Aprended la puta diferencia, por favor.
Pues a mí el final me gustó. Oshi no Ko es uno de mis mangas favoritos y me alegra poder decir que quedo contento con su recta final. Obvio que tiene sus problemas, pero valoro mucho más sus virtudes.
Gracias Aka y Mengo por darme uno de los mangas que más disfruté leyendo semanalmente estos últimos años.