Valora mucho a quien te dice: “diviértete y cuídate mucho, me cuentas como te fue” y no con quien se enoja porque sales sin él/ella. Todos tenemos derecho a hacer cosas sin la pareja, sin olvidar ser leales.
Lo más triste de dejar de hablar con alguien es cuando ya se vuelve parte del día a día, cuando ya es rutina compartir *algo* y quedar con ese hueco, es como dejar partes de la vida de uno silenciadas porque ya pertenecían a la dinámica que compartías con otro.
Aunque seas la mejor versión de tí, nunca serás suficiente para la persona equivocada. Y aunque seas la peor versión de tí, siempre valdras la pena para la persona correcta.
Sal con una niña diferente, que tenga ganas de salir adelante, que se concentre en su futuro, sea dedicada, que no solamente se quiera divertir, que le guste estudiar y le eche ganas a la vida, que te exija más y más para que TU seas mejor. Créeme que esas valen la pena.